Caixabank comenzará las negociaciones de ajuste de plantilla y cierre de oficinas con los sindicatos tras la vuelta de Semana Santa. Así lo ha confirmado el consejero delegado de la nueva entidad fusionada, Gonzalo Gortázar en rueda de prensa.

La intención del banquero es que esta reestructuración se haya realizado en el segundo trimestre del año y que sea "lo menos traumática posible". El consejero delegado de Caixabank no ha querido dar más detalles pues considera que la comunicación primera se tiene que realizar con los sindicatos.

Gortázar ha señalado que primará la meritocracia y la voluntariedad. "En todo caso queremos retener a los mejores", ha recalcado. 

Aún así, la lucha y las negociaciones con los sindicatos no serán fáciles, pues al menos, por el lado de Caixabank tienen aún muy reciente el último ERE, que se llevó por delante a 2.023 personas. La entidad catalana en solitario, al cierre del primer semestre de 2020, contaba con 27.500 empleados en España. Del total, 12.317 son hombres y 15.183 son mujeres. 

Bankia, por su parte, realizó una reestructuración, aunque menos agresiva, tras integrar a BMN dentro de su estructura. De las 2.000 bajas previstas, 1.587 fueron amortizaciones de puestos trabajo, frente a los 1.602 fijados anteriormente. Al no tener presencia en mercados extranjeros toda su fuerza laboral se sitúa en España. Eso quiere decir que cuenta con 15.947 trabajadores en nuestro país. El banco no desglosa la cifra por sexos. 

Durante el estado de alarma Bankia decidió acelerar sus planes de cierre de oficinas con un recorte de 140 sucursales, tal y como adelantó este medio. Por ese entonces, fuentes del banco aseguraban que no habría ningún despido. Ahora, la situación ha cambiado y el banco que preside José Ignacio Goirigolzarri tendrá que abrocharse el cinturón.

Caixabank, una integración en tres fases

La unificación de la marca ya ha empezado y se hará efectiva en tres pasos. Este mismo fin de semana, los edificios más emblemáticos dejarán de mostrar la enseña de Bankia y pasarán todos a formar parte del banco con la estrella de Miró.

Las marcas en las oficinas se cambiarán en un plazo de siete a quince días y para finales de verano se espera que la imagen de Bankia haya desaparecido por completo. Por último, los canales digitales tendrá cierta convivencia pero su cambió comenzará en un plazo de una semana. Así lo ha comunicado el nuevo presidente de Caixabank, José Ignacio Goirigolzarri.

Este mismo lunes se comenzará a comunicar a los clientes de Bankia del cambio. En un principio la relación bancaria continuará como tal y cuando se haga la integración tecnológica se comunicará los cambios pertinentes. "Se les avisará de cualquier cambio y siempre será a mejor", ha destacado Gonzalo Gortázar.