El 27% de los españoles mejoró su opinión sobre el Santander tras ver el programa de Planeta Calleja, según una encuesta interna realizada por el banco a 1.800 personas y a la que ha tenido acceso Vozpópuli. En el documento, la entidad de la llama roja pone de manifiesto el enorme impacto positivo que ha tenido para el banco el espacio televisivo en el que participó Ana Botín.

Así, un 76% de los encuestado se mostró contento con el programa y el interés por contratar un producto financiero con el Santander se incrementó un 22% entre las personas que vieron el programa. Asimismo, el 90% de los espectadores está de acuerdo en que los directivos de las compañías tienen que estar involucrados en temas de actualidad como la política, el medio ambiente y la diversidad. 

La encuesta, realizada por la compañía Sondea, también demuestra que esta acción le ha valido al banco para mejorar su imagen, según el 95% de los empleados a los que se les preguntó por este respecto. El 90% subrayó que el programa refuerza el compromiso de Santander con el cambio climático

El 88% de los trabajadores cree que el programa "ha explicado muy bien el rol del banco en la sociedad y ha defendido su actuación durante la crisis". El mismo documento resalta diferentes opiniones de empleados, todas positivas. "Es necesario cambiar la imagen de la banca y este tipo de iniciativas me parece muy adecuado" Enhorabuena!!", recoge. 

Comunicación interna

El 90% de los empleado del Santander reconoce que vio el programa de televisión y su reproducción en la intranet tuvo más de 14.000 visitas. El informe también destaca la audiencia del programa, que fue visto por 8 millones de personas en su punto más álgido, con una audiencia del 19,3%, multiplicando por tres la media de Planeta Calleja. 

Además, en cuanto a repercusión en redes, el banco destaca que Ana Botín fue trending tópic numero 1 en España y 38 a nivel global. Esta iniciativa tuvo una repercusión de más de 500 artículos en medios nacionales e internacionales. 

Su lado más personal

Durante la programa, Ana Patricia Botín, presidenta de Banco Santander, mostró su lado más personal. La banquera más importante de Europa se quitó el traje de pantalón y chaqueta y cogió los crampones y el piolet para hacer un repaso de su vida personal y profesional en medio de un paisaje idílico, aunque en descomposición por el calentamiento global.

El programa, que duró algo más de 100 minutos, se centró en relatar la relación con su padre, Emilio Botín. Aunque también hubo momentos para sacar a relucir su faceta feminista, medioambiental y de paso, dar un toque de atención a los gigantes tecnológicos que le quieren robar parte de su pastel.