Las principales bolsas europeas han completado con resultados dispares, aunque con predominio del optimismo, una semana de estímulos contrapuestos, centrada en la evolución de la epidemia de coronavirus y en el temor a que la inflación obligue a retirar antes de tiempo los estímulos monetarios.

A la espera de que la próxima semana comience la temporada de resultados en Estados Unidos (EE.UU.), los inversores han respirado aliviados al constatar que la Reserva Federal estadounidense (Fed) no se plantea de momento retirar su programa de compra de deuda, pero su inquietud ha repuntado por las dudas sobre la vacuna de Astrazeneca.

El Ibex 35, el principal índice de la Bolsa española, ha bajado este viernes y un 0,83 % y ha perdido el nivel de los 8.600 puntos. El selectivo ha terminado la semana con un descenso del 0,14 %. En lo que va de año, sube un 6,1 %.

El cuanto al resto de las bolsas europeas, Milán ha caído un 0,6 % en la sesión y Londres, un 0,38 %, mientras que Fráncfort ha subido un 0,21 % y París, un 0,06 %. El CAC-40 está en su nivel más alto desde el año 2000.

En el conjunto de la semana, los resultados han sido dispares: Londres ha ganado un 2,65 %; París, un 1,09 %; y Fráncfort, un 0,84 %. Por el contrario, Milán se ha dejado un 1,14 %.

En Asia, Tokio ha subido un 0,2 % en la sesión, pero Hong Kong ha bajado un 1,07 % y Seúl, un 0,37 %. El Hang Seng se ha visto lastrado por el repunte de la inflación en China, que ha disparado el miedo a una retirada de estímulos en el gigante asiático.

En Wall Street, el Dow Jones y el S&P 500 cotizan al alza y siguen en zona de máximos, mientras que el Nasdaq muestra más dudas. Según Sara Carbonell, directora general de CMC Markets, la semana bursátil ha estado marcada por la marcha de la pandemia, en concreto por la evolución de los contagios y de los procesos de vacunación, y por las señales procedentes de la Fed.

"Aunque están repuntando los contagios en algunas regiones y ha habido muchas dudas con la vacuna de Astrazeneca, el sentimiento del mercado ha sido positivo, porque uno de los focos más importantes, las actas de la Fed, han tranquilizado mucho al mercado", explica.

Continúan los estímulos

Las actas de la última reunión de la Reserva Federal muestran que el banco central estadounidense no se plantea de momento retirar los estímulos y descarta una subida sostenida de la inflación. El contenido de las actas fue ratificado posteriormente, el jueves, por el presidente de la Fed, Jerome Powell.

"Powell despejó las dudas de los inversores sobre la inflación indicando que el repunte de los precios será temporal", subraya Sergio Ávila, de IG. Por el contrario, añade Ávila, el presidente de la Fed "mostró su preocupación por el aumento de los casos de coronavirus en EE.UU. y por una nueva ola que podría poner freno a la recuperación económica".

"La preocupación por el aumento de la inflación parece más contenida, lo que supone un factor de sostenibilidad para los mercados", explica Edoardo Fusco Femiano, de eToro.

Chris Iggo, de Axa Investment Managers, apunta que "el despliegue de la vacunación parece dar un respiro a los mercados". "Los mercados vuelven a estar impulsados por la poderosa combinación de buenos datos económicos y una política monetaria superacomodaticia", señala.

Iggo recuerda, no obstante, que la evolución de la pandemia y de los procesos de vacunación "son claramente desiguales entre países". En el mercado de deuda, los intereses repuntan hoy, tanto en Europa como en EE.UU., después de los descensos de los últimos días, motivados por la postura de la Fed y por la aceleración de las compras de bonos por parte del Banco Central Europeo (BCE).

La rentabilidad del bono español a diez años, el de referencia, avanza hasta el 0,374 %. El interés del bono estadounidense, el que más preocupa a los inversores, sube hasta el 1,644 %. En el mercado de divisas, el euro pierde terreno frente al dólar y se cambia a 1,19 unidades.

En el mercado petrolero, los precios bajan ligeramente. El Brent, el crudo de referencia en Europa, retrocede un 0,3 % y ronda los 63 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente en EE.UU., cae en ese mismo porcentaje y se sitúa en torno a los 59,4 dólares. El precio del oro, uno de los activos refugio, baja hasta los 1.745 dólares por onza.