Binter Canarias es la aerolínea española que mejor ha resistido a la pandemia de la covid-19. Según las estadísticas de Aena, en 2020 solo perdió el 41% de los pasajeros transportados un año antes, frente a las caídas de entre el 60% y 80% sufridas por otras aerolíneas. Esto se debe, entre otros motivos, a la baja dependencia que tiene del turismo. Su principal cliente es el residente canario que viaja por el archipiélago a diario.

El transporte aéreo interinsular se considera un servicio de primera necesidad. Esta fortaleza ha elevado a la aerolínea canaria al 'top 5' por cuota de mercado en los aeropuertos españoles, junto a Ryanair, Vueling, Air Europa e Iberia. La aerolínea realiza alrededor de 200 vuelos diarios, conectando las islas entre sí, así como con 11 destinos internacionales y 9 nacionales.

La empresa creada en 1989 ha experimentado un fuerte crecimiento desde 2002, cuando fue adquirido por un grupo de inversores canarios. En 2005 arranca su expansión internacional (sobre todo en África) y en 2018 comienza a volar a dos destinos nacionales: Mallorca y Vigo. Además, antes de que estallara la crisis, coincidiendo con su 30ª aniversario, conectó las islas con Pamplona, Zaragoza y Murcia y recibió la primera de las cinco aeronaves adquiridas al fabricante Embraer.

Pese a todo, en 2020 incorporó cuatro nuevos destinos a su programación: Santander, Vitoria, Asturias y Jerez de la Frontera. A lo largo de esos años, Binter ha pasado de ser una aerolínea filial, compuesta por 400 empleados, a convertirse en un grupo de 15 empresas especializadas en cada una de las ramas del sector aéreo y con 1.500 trabajadores.

Rodolfo Núñez, presidente de Binter Canarias, explica en una entrevista con Vozpópuli que Canarias es una región que necesita del transporte aéreo. "En Canarias ya no están los cuatro millones de pasajeros que había en 2019, pero sí ha habido 1,5 millones y eso nos ha permitido, sin alcanzar el nivel de equilibrio de la cuenta de resultados, tener unas pérdidas más razonables", comenta.

Binter alcanzó el 80% de la demanda de 2019

El pasado verano, con la relajación de las restricciones, Binter logró alcanzar cifras próximas al 80% de la actividad del año 2019. Con la segunda ola de coronavirus, la demanda se volvió a desplomar, reduciendo su negocio al 60% de un año antes. Durante los primeros meses de este año, a medida que se ralentizaba la vacunación, la demanda se reducía al 40%. "Ahora estamos intentando acercarnos a un 50% de la actividad del año de referencia, 2019, que también hay que decir que fue un año muy bueno", comenta Núñez.

"Cuando uno ve los números de Binter, teniendo en cuenta nuestro tamaño y que somos de las empresas más pequeñas del sector, son comparativamente mejores a los de otras empresas", reconoce el presidente de Binter. Desde la aerolínea esperan también ser la primera que remonte el vuelo de cara al verano, posiblemente ya "a mediados de mayo", gracias al empuje de los vuelos regionales y nacionales.

Más moderadas son las previsiones de otros grupos que dependen en mayor medida del turismo y de los viajes internacionales. International Airlines Group (IAG–al que pertenecen las aerolíneas Iberia, Vueling, British Airways, Aer Lingus y Level- ha encomendado su futuro al levantamiento de las restricciones en Europa de cara al verano y recupera la oferta de asientos de forma modelada, por regiones geográficas o destinos clave.

Según detalla, espera incrementarla gradualmente, pasando de un 79% menos de capacidad en el primer trimestre de este año –respecto a las cifras de 2019- a sólo el 18% menos en el primer trimestre de 2022. Con estos datos, la capacidad hasta final de marzo del próximo ejercicio estará, de media, un 43% por debajo de los niveles precovid. Unas cifras que Binter ya alcanzó en el peor año de la historia de la aviación, el 2020.