El Banco Central Europeo ha dado este jueves un giro inesperado a su política sobre los precios. El organismo que preside Christine Lagarde ha anunciado que su "nueva estrategia contempla un objetivo de inflación simétrico del 2% a medio plazo". Este cambio implica que el organismo permitirá desviaciones temporales al alza o a la baja, en función de las circunstancias.

Esta decisión, inédita en la historia del BCE, persigue adaptarse con más flexibilidad a los vaivenes de la economía y combatir mejor crisis como la actual, provocada por la pandemia.

El BCE considera ahora que la mejor forma de mantener la estabilidad de precios es teniendo un objetivo de inflación del 2 % a medio plazo. "Este objetivo es simétrico, lo que significa que las desviaciones positivas o negativas respecto de ese objetivo son igual de indeseadas", explica en un comunicado oficial.

Sin embargo, especifica "cuando la economía opera próxima al límite inferior de los tipos de interés nominales, son necesarias medidas de política monetaria especialmente contundentes o persistentes para evitar que se afiancen las desviaciones negativas del objetivo de inflación".

Esto "también podría implicar un período transitorio en el que la inflación se sitúe ligeramente por encima del objetivo", por lo que el BCE será más flexible y aceptará esas desviaciones. El Consejo de Gobierno ha confirmado, asimismo, que los tipos de interés siguen siendo el principal instrumento de política monetaria, informa Efe.

Otras armas del BCE

Otros instrumentos, como la orientación futura de la política monetaria, las compras de deuda y las operaciones de financiación a plazo más largo, "continuarán siendo parte integrante del conjunto de instrumentos del BCE y se utilizarán según sea necesario", añade la entidad. El BCE señala que ha utilizado estas medidas extraordinarias durante la última década para "mitigar las limitaciones derivadas del límite inferior de los tipos de interés nominales".

"Me complace anunciar que el Consejo de Gobierno aprobó ayer la nueva estrategia de política monetaria del BCE", ha explicado este jueves Christine Lagarde. También ha recordado que el mandato primordial del BCE es mantener la estabilidad de precios y que la revisión les ha permitido "lograr un entendimiento común sobre cómo adaptar nuestra estrategia".

"La nueva estrategia es un pilar sólido que nos guiará en la ejecución de la política monetaria en los próximos años", señaló Lagarde.

El BCE reconoce que la inclusión de los costes relacionados con la vivienda en régimen de propiedad en el IAPC "representaría mejor la inflación relevante para los hogares y que dicha inclusión es un proyecto de varios años".

Hasta entonces, el Consejo de Gobierno tendrá en cuenta en sus evaluaciones de política monetaria medidas de inflación que incorporen estimaciones iniciales del coste de la vivienda en propiedad para complementar su conjunto más amplio de medidas de inflación.

La primera reunión periódica de política monetaria del BCE en la que se aplicará la nueva estrategia se celebrará el 22 de julio de 2021. El BCE tiene previsto evaluar periódicamente la idoneidad de su estrategia de política monetaria y espera realizar la siguiente evaluación en 2025. 

El BCE inició la revisión de su estrategia de política monetaria a comienzos de 2020, pero tuvo que posponerla por la pandemia de coronavirus y en vez de publicar los resultados a finales del año pasado dijo que lo haría en la segunda mitad de 2021.