JxCat está moviendo piezas desde espacios de poder para aupar a la presidencia del Barça a un líder independentista. Así lo reconocen a Vozpópuli fuentes del partido catalán.

La detención del expresidente Josep Maria Bartomeu junto a otros actuales directivos culés, tras meses de investigación y a solo seis días de los comicios, es interpretada por distintas fuentes conocedoras de las entrañas blaugranas como la sentencia definitiva del único candidato no independentista en la contienda, Toni Freixa.

Si bien la juez del caso, Alejandra Gil Llima, llevaba nueve meses exigiendo información sobre el asunto, fuentes cercanas a Bartomeu (que fue puesto este martes en libertad con cargos tras negarse a declarar) recalcan que la decisión de detenerle fue de los Mossos d'Esquadra. Este último órgano depende de la Consejería del Interior, liderada por un 'delfín' de Carles Puigdemont como Miquel Samper. "Ya vimos la entrada de fuerzas del Estado en casa de un expresidente, de Sandro Rosell, y después fue absuelto", fue la reacción de Freixa, el único de los contendientes que lanzó un mensaje de apoyo a 'Barto'.

Laporta primero y Font después han sido y son las apuestas del frente independentista, que quiere volver a tener un presidente al mando de su principal altavoz en el mundo

El exdirectivo y abogado sorprendió en los últimos días con un poderoso mensaje económico al prometer una inyección económica inmediata de 250 millones de euros por la venta parcial de Barça Corporate (una marca y/o vía de financiación creada por el propio Bartomeu), en caso de ganar. Freixa ha sido el primero, y hasta ahora, único candidato, en fijar una cifra concreta de ingresos inmediatos en caso de obtener la victoria.

La estratagema del 'Bartorosellismo' ha sido utilizada por fuentes cercanas al entorno de Joan Laporta - que, tras conseguir el histórico sextete de la mano de Pep Guardiola, dejó al club con patrimonio neto negativo- para captar votos hacia él.

Si bien 'Jan' ha adoptado un discurso moderado, a tono con la situación económica actual del club, ha sabido desmarcarse por completo de la actual gestión y evidenciar su afinidad con el mayor símbolo deportivo del aficionado, Leo Messi.

Barça y Laporta.
Lona utilizada por Laporta en un edificio próximo al Santiago Bernabéu.

No ha entrado, así, en mayores detalles sobre su propuesta económica, de financiación con cargo a deuda o bonos, de dudosa implementación según fuentes del mercado. En su etapa como presidente (2003-2010), Laporta dejó al club con patrimonio neto negativo, remarcan fuentes opositoras al excéntrico abogado.

Fue Rosell quien implementó el control económico en el club, hasta devolverle un patrimonio neto positivo y dejar al equipo en condiciones de ganar el que ha sido su último triplete de la mano de Messi, su apuesta (y la de Nike), Neymar, y Luis Suárez.

Los presuntos delitos de blanqueo de capitales de Sandro, por los que estuvo en prisión de forma preventiva casi dos años para luego ser exonerado por falta de delito, dejaron al club en manos de Bartomeu, que se encontró con el, a la postre, último triplete en 2015, de la mano de Luis Enrique.

El 'Barçagate'

Las relaciones entre Bartomeu y el independentismo se tensaron a partir del 1 de octubre de 2017, cuando el Barça accedió a jugar su partido de liga pese a que los secesionistas le pedían no presentarse.

Fue en ese año cuando comenzó a operar el conglomerado de empresas opacas contratadas por la gestión de Bartomeu con sobreprecios (como ha acreditado el propio estudio contratado por el expresidente a cargo de PriceWaterHouseCoopers) para, presuntamente, desprestigiar intencionadamente a figuras independentistas. Este es el caso del magnate de los medios audiovisuales Jaume Roures y/o disidentes con la gestión, como el capitán Lionel Messi o, el segundo capitán y futurible presidente, Gerard Piqué. El Barçagate rondaría, al menos, unos dos millones de euros que no se sabe dónde fueron a parar.

Se estima que el Barça tiene unos 400 millones de seguidores en todo el planeta

Una de esas víctimas fue también el propio Víctor Font, hoy candidato, independentista como Laporta y con, quizá, el mayor equipo económico, pero que parece no tener el arrastre social de 'Jan'. "Laporta tiene ganada la elección desde la pancarta frente al Bernabéu", dice una fuente cercana al club.

Como informó este medio, Laporta primero (favorito en encuestas internas) y Font después han sido y son las apuestas del frente independentista, que quiere volver a tener un presidente de esa condición al mando del que es, potencialmente, su principal altavoz en el mundo: se estima que el Barça tiene unos 360-400 millones de seguidores en todo el planeta.

Ese potencial es el que ponen de relieve fuentes cercanas a los distintos candidatos para asegurar que, aún teniendo 730 millones de euros de deuda a corto plazo (y con una facturación ideal de 830 millones este año), el club podrá salir adelante.