El consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez, se reencuentra el próximo lunes con los que estuvieron a punto de ser sus socios, ahora sentados en el banquillo de la Audiencia Nacional. Menéndez declara como testigo en el juicio CAM, en el que hay ocho exdirectivos de la caja alicantina procesados por presuntos delitos de falsedad contable y apropiación indebida.

La declaración de Menéndez será clave por todas las alusiones que ha habido a él en la primera jornada de testimonios, del martes. En ella, los dos ex directores generales de CAM, Roberto López Abad y María Dolores Amorós, señalaron que el proyecto de fusión en Banco Base se rompió por cuestiones regulatorias, no por un agujero no avisado por la caja alicantina.

Incluso, Amorós ha llegado a insinuar que era Banco Base (Cajastur, liderada por Menéndez, más Caja Cantabria, Caja Extremadura y CAM) la que cogió las riendas de todos los temas contables de la caja alicantina a finales de 2010 y que fue desde este grupo del que salieron ciertas filtraciones de problemas en CAM, que generaron una fuga de depósitos.

Por ello, la declaración de Menéndez se antoja clave para dilucidar si el banquero que mejor conocía CAM en el momento de la investigación –finales de 2010 hasta el rescate a mediados de 2011- realmente percibió que los procesados estaban ocultando información.

El banquero que huyó de CAM

Menéndez ya declaró durante la fase de instrucción, en la que señaló que no se fiaba de la situación de CAM y que fue su agujero inmobiliario el que provocó que se paralizara la fusión.

Los procesados se defendieron argumentando que su agujero inmobiliario se debió a que el Banco de España y KPMG les hicieron adelantar provisiones que el resto de grupos, como Liberbank y Sabadell, llevaron a cabo en los años siguientes.

Sede del Banco de España en Madrid.

Junto a Menéndez, declara el lunes también el director financiero de Liberbank, Jesús Ruano. Por el juicio CAM también desfilarán administradores del Frob, exdirectivos de CAM, ejecutivos del Banco de España, de Banco Sabadell y de distintas consultoras y despachos.

También lo harán los responsables de KPMG como auditores de CAM, que han sido aludidos por los principales acusados. Lo harán como testigos, ya que el fiscal y el juez de instrucción concluyeron que dieron el visto bueno a las cuentas de la caja después de que los procesados ocultaran información.