"El banco es muy libre de dosificar las entradas a mora como le de la gana. Si establece unas refinanciaciones de deuda en base a tasaciones antiguas, el banco sabrá lo que tiene que hacer. La situación es complicada, y antes de pasar un asunto a mora hay que pensárselo muy bien, y si hay que hacerlo mediante reestructuraciones, se hace". Estos son algunos de los mensajes que manifestaron dos altos cargos del Banco Popular en Andalucía a un empleado díscolo durante una reunión acaecida en 2011. El empleado llevaba varios años poniendo en duda la política de refinanciaciones de la entidad con el objetivo de ocultar morosidad. Había escrito un e-mail al responsable regional de recursos humanos advirtiendo de las refinanciaciones suicidas que venía efectuando Popular. Una carta que rápidamente llegó a los responsables de zona y que le "traería consecuencias", según los directivos.

"Te has puesto a escribir una serie de cosas que no sé si te has dado cuenta de lo que estabas escribiendo. Las políticas de reestructuración no son del señor de la oficina, son mías y no sólo, son del director territorial. Te parece incorrecto lo que el banco está haciendo pero no tienes información. El banco sabe lo que ocurre. No dejemos por escrito estas cosas en un informe para que llegue el Banco de España y nos sancione", aseguró el director regional de Cádiz  al empleado Pedro Medina según la versión de este último, en una reunión en 2011 en la que también estaba el entonces responsable de Recursos Humanos de la dirección regional de Cádiz. Vozpópuli ha intentado recabar la versión del directivo aludido a través del departamento de comunicación de Banco Popular. Sin embargo, se ha declinado dar versión alguna sobre estas declaraciones. El banco solo reitera que se colaborará con la justicia siempre que se les requiera.

El empleado les contó casos llamativos, como clientes que llevaban varios meses en mora y que a pesar de ello se acercaron a la oficina para pedir un préstamo de varios miles de euros para poder hacer frente a pequeñas necesidades de liquidez, como el arreglo de un coche. El empleado denunciaba que incluso en esos perfiles tan poco fiables, la orden del banco era dar préstamo y siempre evitar la entrada en mora. Sin embargo el directivo no está de acuerdo: "Lo estamos haciendo de cine", asegura el empleado que le indicaron sus superiores.

"Nunca cuestiones la política del banco"

"¿Así que va a haber un cataclismo dentro de dos años?", comentaba uno de los directivos de forma irónica. "No te preocupes que ya sabemos gestionar todo eso". En la reunión se conminó al empleado, un apoderado que firmaba las reestructuraciones de deuda en la zona de Cádiz, a no volver a expresar en público sus dudas sobre las refinanciaciones a insolventes, que se hacían porque "no podía reconocerse la morosidad de golpe".

"Nunca, nunca cuestiones cual es la política empresarial del grupo", indica el empleado que le comentaron sus superiores. El trabajador del banco indicó que había que refinanciar pero que había que refinanciar bien, que si el banco llegaba a dar un 15% de mora se encontraría fuera del mercado. El Banco Santander, que ha adquirido Popular por un euro a condición de hacer una ampliación de capital de 7.000 millones, ha pasado de considerar que la mora estaba en un 15% a elevarla al 20%.

Jaime Lobo, entonces responsable regional y protagonista de esta conversación, fue nombrado director de Recursos Humanos de toda la entidad en diciembre de 2016, uno de los cargos más importantes del grupo. Esta pasada semana, Lobo fue enviado de nuevo a la dirección territorial de Madrid Centro.