La economía española comienza a frenarse y la banca toma cartas en el asunto. Las entidades españolas han decidido endurecer los criterios de aprobación de la concesión de hipotecas ante el temor a que la situación del país vaya peor de lo esperado, según se desprende de la última encuesta sobre préstamos bancarios de España presentada este martes por el Banco de España

En concreto, los diez bancos españoles que forman parte de esta estadística endurecieron moderadamente las condiciones, debido, principalmente, a una "mayor percepción de riesgos y a una menor tolerancia a estos por parte de las entidades, si bien la presión competitiva ejerció alguna influencia en sentido contrario". 

Y es que en los últimos meses los datos macros que se han conocido de la economía de este país no han sido del todo positivos. La última revisión ha llegado de la mano del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha reducido el crecimiento de España para 2020 al 1,6%, en sintonía con el resto de autoridades macroprudenciales

Además, la banca ha advertido de que la demanda de hipotecas se redujo en el mismo trimestre al mayor ritmo visto desde 2013 por el empeoramiento de las perspectivas relativas del mercado de vivienda y por una menor confianza. Las entidades encuestadas descartan que la nueva ley hipotecaria haya tenido efecto directo sobre la concesión de hipotecas.

Un análisis más detallado revela un ligero aumento de los márgenes aplicados tanto en los préstamos ordinarios como en los de mayor riesgo, y un cierto incremento de los gastos distintos a los intereses, manteniéndose estable el resto de las condiciones. Por último, el porcentaje de peticiones de fondos rechazadas habría disminuido levemente.

Cierre del grifo a las empresas

El endurecimiento de la concesión de préstamos también se ha extrapolado al ámbito empresarial, tanto en las operaciones con grandes empresas como en las realizadas con pymes. Asimismo, el desglose por vencimiento evidencia esta misma evolución en las operaciones a largo plazo, manteniéndose sin variaciones en las realizadas a un horizonte más corto.

Los motivos expuestos guardan relación con los riesgos económicos del país, pero también con los mayores costes relaciones con el nivel de capital. No obstante, se ha percibido un ligero descenso de los márgenes aplicados en los préstamos ordinarios y un cierto aumento de las cuantías concedidas y de los plazos de vencimiento, en tanto que, en sentido contrario, se habría producido un ligero endurecimiento de los márgenes aplicados a los préstamos de mayor riesgo y un incremento de los gastos distintos de los intereses.

La desagregación por tamaño de las compañías muestra que las condiciones generales de las nuevas operaciones no habrían variado en los préstamos destinados a las pymes, mientras que los concedidos a las grandes empresas se habrían relajado tímidamente. Por su parte, el porcentaje de solicitudes de fondos denegadas no habría variado durante el último trimestre del año.