El Tesoro, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y patronales bancarias esperan como agua de mayo el informe que está realizando la consultora Oliver Wyman, que decidirá sobre el futuro de las empresas que se han acogido a un préstamo ICO.

Pero mientras éste llega, la mesa de trabajo ya está barajando ideas para aliviar a las pymes y autónomos. Y una de las que más fuerza ha cogido en los últimos días es la de realizar quita a la deuda de los créditos avalados por el Estado.

Según fuentes financieras consultadas por Vozpópuli, si se hiciera una quita del 10%, de ese total el ICO debería asumir el 7% y la banca el 3% restante. Pero Economía no quiere dar nada por cerrado hasta que Oliver Wyman no entregue el informe que analiza a las 597.300 empresas que han accedido a los avales de 100.000 millones de euros. A esto se le suman las dudas que existen dentro del Ministerio de Economía sobre esta propuesta.

El equipo de Nadia Calviño es consciente de que no habrá 'barra libre' de gasto y que estas nuevas ayudas no llegarán a todas las empresas. Por eso mismo se ha contratado a esta consultora, para que un tercero decida cuáles son las pymes que van a sobrevivir a esta pandemia.

El Gobierno no quiere ser el que señale con el dedo a las empresas que se pueden salvar porque el coste político "sería muy elevado", explican las mismas fuentes. "Es el asunto más espinoso. El decidir qué empresas van a caer", agregan.

Y es que "el café para todos" no gusta a nadie. Ni a Economía ni a la banca. Y es por eso por lo que se ha descartado por completo que España vaya a seguir la vía alemana de dar ayudas a absolutamente todas las empresas.

La banca, por el contrario está dispuesta a negociar con el Estado todo tipo de ayudas para poder salir de esta crisis de mejor manera. Al sector le interesa, pues es consciente del fuerte repunte que sufrirá la morosidad en 2021, aunque por el momento se ha mantenido a raya.

Experiencia de la banca

En esta ocasión, y a diferencia de 2012, la banca se ha convertido en el mejor 'aliado' del Ministerio de Economía pues el sector cuenta con una dilatada experiencia en procesos de este tipo. Tal y como reconocen fuentes financieras consultadas, las entidades están acostumbradas a hacer quitas en préstamos sindicados.

De hecho, el sector cuenta con que en el corto plazo mucho de estos créditos serán objeto de condonación de deuda. Más allá de este problema. Ahora el foco está puesto en los avales del Estado que ha otorgado el Instituto de Crédito Oficial (ICO). En su mayoría se han dado a las pymes y autónomos. Y por su tamaño es muy difícil hacer un diagnóstico claro.

Por eso el informe de Oliver Wyman está tardando en realizarse, por la enorme complejidad que supone analizar todas las empresas a las que se les ha dado un aval, que son exactamente 958.986 operaciones correspondientes a más de 597.300 compañías, según los últimos datos facilitados por el Instituto de Crédito Oficial.

Sea como fuere, al Gobierno se le echa el tiempo encima. Pues tendrá que tener una solución antes de que acabe el trimestre, ya que es cuando empieza a cumplirse el periodo de carencia de los préstamos ICO y la banca ya presiona para que el nuevo paquete de medidas llegue antes de que se venza este primer plazo.