La banca está logrando colocar parte de sus oficinas vacías a diferentes marcas comerciales. En concreto, las franquicias están siendo los formatos más beneficiados a la hora de instalarse en estos locales, con tamaños medianos y grandes y ubicados en zonas ‘prime’ o con tránsito habitual de viandantes.

“Tenemos constancia de que como se cierran muchas oficinas bancarias hay franquicias que están atentas a todo esto porque son buenas ubicaciones para abrir en esos emplazamientos”, confirman fuentes de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) en conversación con Vozpópuli. En este sentido, añaden que esta tendencia “se da ahora y se daba antes, cuando pasó la anterior crisis y muchas oficinas cerraron”.

Así, explican desde la AEF, uno de los inconvenientes tradicionales de las franquicias es que “suelen tener problemas” para encontrar locales. “Ahora ya no. Hay locales, hay candidatos… y muchos son entidades financieras que han bajado la persiana, aunque el futuro inquilino no tenga acuerdos con esa entidad en concreto”, apuntan estas fuentes. 

En esta búsqueda de oficinas bancarias vacías, dice la AEF, los sectores más interesados son los locales de moda, que buscan establecimientos más grandes, o las marcas de hostelería y restauración. Con oficinas que habitualmente no tienen salida de humos, “hay conceptos de restauración como 100 Montaditos que no la necesitan y se pueden aprovechar”. En segundo plano están los gimnasios, que suelen necesitar más metros, y los supermercados, en este caso a través de sus enseñas de proximidad, con las que pretenden competir en el centro de las ciudades con menos superficie de venta.

“Hay hasta pujas por el local en cuestión, la operación es muy ventajosa para el dueño del local porque hay tantas marcas interesadas en él que se vende al mejor postor. Se aprovecha mucho la rentabilidad del local y el emplazamiento”, señalan desde la AEF.

FoodBox y Santander

Sirva de ejemplo de esta tendencia el local de la panadería Santagloria que FoodBox abrió hace unas semanas en una antigua oficina del Santander, en la madrileña calle Acacias. Cabe destacar que la plataforma de restauración de Nazca Capital, que opera marcas como Taberna del Volapié o Papizza, firmó el pasado septiembre un acuerdo con la entidad que preside Ana Botín para que inversores y emprendedores pudieran poner en marcha nuevos restaurantes de estas marcas desde 100 euros al día.

Este mismo banco ha creado recientemente RetailCo, una sociedad para gestionar las más de mil oficinas que la entidad ha cerrado tras la última reestructuración. Por el momento cuenta con 650 activos, que son las sucursales clausuradas en la última oleada a finales de marzo, tal y como detalla Cinco Días.

En BBVA, por su parte, comparten en primicia con sus clientes el lanzamiento en comercialización de los diferentes inmuebles que van sacando al mercado, ya sean franquicias u otra tipología de posibles interesados en locales comerciales, "con las mismas condiciones aplicables a cualquier inversión", cuentan a Vozpópuli desde esta entidad.

Mapa de las oficinas de banca en España

En España se han cerrado más de 7.000 oficinas bancarias en los últimos cinco años. Esto supone reducir el número se sucursales hasta las 22.761, según los últimos datos del Banco de España. Esta cifra aún no ha tocado suelo, pues con los ERE que se están preparando en BBVA y Caixabank, la cifra seguirá bajando, ya que entre las dos entidades echarán la persiana a 2.064 locales más.

En los últimos cinco años, la reducción de oficinas se ha concentrado en las grandes provincias. En Barcelona, por ejemplo, se ha pasado de 3.361 oficinas abiertas a finales de 2015 a 2.111, lo que supone una reducción del 37,2%. En el caso de Barcelona capital, el descenso roza el 40%, al haber perdido 502 sucursales.

Otra de las zonas más afectada por el proceso de concentración bancaria y de digitalización de la actividad financiera más tradicional ha sido Baleares. Ha perdido en 31,7% de las oficinas que tenía abierta en 2015, lo que se traduce en el cierre de 287 oficinas. La tercera provincia más afectada ha sido Madrid. En la región han echado el cierre el 28,3% de las oficinas (1.098 en número) y en la capital, el 30,25% (661).

Las franquicias frente a la crisis

Dentro de la caída de la facturación que ha supuesto la crisis del coronavirus para todo el sector del comercio y la restauración, las franquicias han sido los formatos que mejor han resistido la embestida de la pandemia, gracias en parte a su pertenencia a grandes grupos. En este sentido, han jugado un papel esencial los créditos ICO avalados por el Estado, más accesibles para compañías saneadas, de los que se han beneficiado muchas de estas cadenas.

Asimismo, durante los meses en los que lo establecimientos tuvieron que estar cerrados, muchas compañías también optaron casos por no cobrar los cánones y royalties a los franquiciados mientras las tiendas estaban cerradas, lo que supuso un "alivio" en muchos casos. De hecho, ya en verano comenzaron a realizar aperturas diferentes cadenas, que incluso en esos momentos recibieron solicitudes de personas interesadas en abrir una franquicia, por ser un negocio “con menor riesgo” que un propio, explican desde la AEF.