La banca española perdió 6.955 millones de euros en 2020 debido al fortalecimiento de su balance con provisiones y saneamientos extraordinarios por valor de 12.000 millones de euros para hacer frente a la crisis derivada de la pandemia, según recogen los estados financieros publicados por la Asociación Española de Banca (AEB).

Las provisiones para insolvencias y saneamientos superaron en su conjunto los 35.000 millones de euros, de los cuales han sido extraordinarios más de 12.000 millones, por las consecuencias que pudiera tener la crisis en la calidad futura de los activos.

Ese esfuerzo, unido a los mayores gastos por impuestos, explica las pérdidas, que contrastan con los beneficios de 11.547 millones de euros obtenidos en 2019, según ha expuesto en un comunicado la AEB.

Los resultados son "evidentemente negativos" por los esfuerzos en materia de provisiones y saneamientos, según ha explicado en un encuentro con los medios el presidente de la AEB, José María Roldán, que lo considera "una pausa en el camino".

El margen bruto de los bancos disminuyó un 11,2% en relación a 2019 debido al efecto de los bajos tipos de interés, los diferenciales de cambio y la reducción de la actividad como consecuencia de la pandemia.

Los gastos de explotación se redujeron un 11,9%, una mejoría de 23 puntos básicos que ha permitido a las entidades situar su ratio de eficiencia en el 48,9%.

Por su parte, los gastos de explotación se redujeron un 11,9%, una mejoría de 23 puntos básicos que ha permitido a las entidades situar su ratio de eficiencia en el 48,9%, frente al 49,3% de año anterior.

Patrimonio neto

Asimismo, el patrimonio neto se vio afectado negativamente por las pérdidas del ejercicio y disminuyó un 12% interanual, si bien no se trasladó a la ratio de solvencia (CET 1 fully loaded), que se situó en el 11,86%. En cuanto a la ratio de morosidad, esta se redujo hasta el 3,6%, frente al 3,7% de un año antes. No obstante, Roldán ha explicado que es previsible que la morosidad aumente una vez se retiren las ayudas.

El balance consolidado de los bancos españoles ascendió a 2,7 billones de euros, 63.000 millones de euros más que a finales del año anterior, una variación interanual del 2,4% que está directamente relacionada con los incrementos de saldos de tesorería.

El crédito otorgado a la clientela se situó en 1,5 billones de euros, con una caída del 5,5% anual, en tanto que los depósitos alcanzaron los 1,47 billones de euros, un nivel similar al registrado 12 meses antes. Así, el ratio de créditos sobre depósitos se situó en el l03%, frente al 109% de un año antes.

La incertidumbre, plasmada en la bolsa

La incertidumbre causada por la pandemia se refleja en las cotizaciones bursátiles, ha explicado Roldán, que están marcadas por dientes de sierra causados por las noticias respecto a la situación sanitaria y las vacunas.

"Hemos superado los peores momentos y estamos en una situación en la que la evolución de los bancos depende de la pandemia y la vacunación", ha recalcado.