El fondo Bain Capital ha incluido en su propuesta de compra de ITP Aero la posibilidad de potenciar la internacionalización de la empresa vasca y ampliar su mercado de negocio a Estados Unidos.

El fondo estadounidense se disputa la adquisición de la compañía española, propiedad del grupo Rolls & Royce, con el fondo británico Cinven, en un proceso de venta seguido muy de cerca por los gobiernos español y vasco, valorado en unos 1.500 millones de euros.

De acuerdo a fuentes conocedoras de las negociaciones consultadas por este diario, Bain Capital trata de imponerse a Cinven haciendo hincapié en su promesa de internacionalización del negocio de ITP, en Estados Unidos y también en Asia, y en su intención de permanecer a largo plazo como primer accionista de la compañía española.

Representantes de Industria, del Gobierno vasco y de ITP se reunieron el miércoles para analizar el proceso de venta

El fabricante vasco de motores aeronáuticos e industriales está presente en la actualidad en los mercados español, británico, mexicano, e indio, pero todavía no ha explorado el estadounidense.

ITP cuenta con seis fábricas en España (cinco en País Vasco y una en Madrid), dos en Reino Unido, una en Hyderabad (India) y otra en Santiago de Querétaro (México). También opera en Malta.

Bain Capital, fundada a mediados de los años ochenta, con sede en Boston, gestiona activos valorados en 130.000 millones de dólares.

En España el fondo ha llevado a cabo relevantes operaciones de inversión, tanto en el sector inmobiliario como en el financiero. El pasado mes de junio adquirió el hotel de cuatro estrellas Andalucía Plaza, en Marbella. En 2018 se hizo con la inmobiliaria Habitat, y desde 2014 ha invertido cientos de millones de euros en la compra de carteras hipotecarias de entidades financieras españolas.

Participación española

Tanto Bain como Cinven, indican las fuentes consultadas, asumen que en la compra de ITP tendrán que participar empresas españolas como socios. "Los dos fondos entienden la legitimidad que tienen los gobiernos español y vasco a la hora de exigir cierta españolidad al próximo propietario de ITP", comentan.

Desde el Gobierno español es el Ministerio de Industria, y en particular el Secretario General de Industria, Raúl Blanco, quien está vigilando la venta.

En la tarde de ayer miércoles se reunieron representantes de ITP, y también de Industria y del Gobierno vasco para analizar la operación; fuentes cercanas al Ministerio liderado por Reyes Maroto indicaron que se trató de una reunión más de las que se están manteniendo en los últimos meses.

ITP emplea a 4.300 personas y está a cargo del mantenimiento de los motores de las Fuerzas Armadas españolas

Para el Gobierno español ITP es una empresa estratégica para la defensa nacional.

La empresa está a cargo del mantenimiento de los motores de las Fuerzas Armadas españolas. Y participa en proyectos de defensa tan relevantes como el FCAS (Future Combat Air System), el nuevo avión de combate europeo que sustituirá a los Eurofighter, y que previsiblemente requerirá una inversión superior a los 100.000 millones de euros. La empresa vasca

Por su parte el Gobierno vasco exige la permanencia de la sede de ITP en la región, así como del empleo y de los contratos con los proveedores nacionales. ITP tiene su sede en Zamudio, Bizkaia, emplea a 4.300 personas y el pasado año facturó 735 millones de euros.

Las imposiciones del Gobierno español están demorando más de lo previsto el proceso de venta. Al igual que otros gobiernos europeos, el español ha aprobado una serie de medidas para impedir que inversores extranjeros aprovechen la crisis generada por el coronavirus para hacerse con el tejido empresarial nacional, asignándose la posibilidad de vetar ciertas operaciones.

La multinacional Rolls & Royce se ha comprometido ante sus accionistas a llevar a cabo este año desinversiones por importe de 2.000 millones de libras, por lo que la venta de ITP es clave para cumplir con su plan de negocio del actual ejercicio.

Desde la compañía británica se ha indicado a este diario que, en todo caso, la relación con el Gobierno español y el vasco es buena y que el diálogo entre las distintas partes es constante. Además recuerdan que Rolls & Royce seguirá implicada con ITP participando conjuntamente en numerosos proyectos industriales.