Los autónomos presionan al Gobierno en la recta final de la definición de las ayudas a las empresas para que incluyan la concesión de quitas en sus deudas con la Seguridad Social y con la Agencia Tributaria.

"No vale que el Estado exija a los bancos que hagan quitas y el Estado no lo haga con las deudas con la Seguridad Social y con Hacienda de los autónomos", reivindica Lorenzo Amor, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA, la organización más representativa del colectivo), en declaraciones a Vozpópuli.

Para materializar estas quitas, en lugar de anunciar la condonación automática y generalizada de las deudas, los autónomos proponen que se concedan bonos o cheques por valor de unos 4.000 ó 5.000 euros al año para los trabajadores por cuenta propia más vulnerables y que puedan ir tirando de ellos para hacer frente al pago de sus impuestos o de las cotizaciones sociales que abonan mensualmente a la Seguridad Social.

En total, calculan que el Estado debería destinar 6.000 millones de euros a ayudas directas para pymes y autónomos y el resto a la reestructuración de deudas.

Los empresarios dicen que no han recibido ayudas

El tejido productivo sigue esperando a que el Ejecutivo apruebe un nuevo paquete de medidas, dos semanas después de que el presidente, Pedro Sánchez, anunciara en el Congreso el diseño de un nuevo paquete de ayudas por 11.000 millones de euros.

"En España se ha gastado el dinero en otras cosas, pero no ha habido ayudas directas a las empresas”, lamentaba este viernes Iñigo Fernández de Mesa, vicepresidente de la CEOE, en un foro organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección en Navarra, en el que ha recalcado que los empresarios españoles son de los que peor parados han salido respecto a las ayudas públicas.

Aunque la patronal admite que los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) han sido positivos y también los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), considera que habría sido preferible priorizar las ayudas.

"Muchos de esos créditos tenían que haber sido ayudas directas” a las empresas, lamenta Amor. “Aquellos países que más han apoyado a las empresas han visto el impacto del coronavirus más pequeño”.

El martes verán la luz las nuevas ayudas

Según ha adelantado el diario El País, el Gobierno está ultimando la aprobación de tres fondos para el tejido productivo.

Uno para dar ayudas directas a las empresas afectadas por las restricciones (que se canalizará a través de las comunidades autónomas); otro que servirá para reestructurar parte de los 118.000 millones de euros en créditos avalados por el ICO; y un tercero para recapitalizar firmas medianas cuya gestión recaerá en Cofides.

El Ministerio de Asuntos Económicos elaborará un protocolo de cara a las reestructuraciones, si bien es previsible que finalmente deje a merced de la banca los procesos de quitas y reestructuraciones. En cualquier caso, las entidades tendrán que asumir parte del coste de estas nuevas medidas.