El modelo 'top' de Amazon Echo, el Echo Show 10, lleva un display táctil de 10.1 pulgadas (HD, 1.280 x 800 píxeles) y un potente altavoz para escuchar música o las respuestas de Alexa con una nitidez y volumen único en esta saga de la firma norteamericana. Si hablamos de su bocina, está formada por un sistema estéreo 2.1 con 2 tweeters de una pulgada y un woofer para sonidos graves de tres pulgadas.

La novedad de este equipo se encuentra en que cuando el usuario se dirige al altavoz con el comando de voz "Alexa", la pantalla se gira allí donde se mueva el usuario (el display va anclado al altavoz y gira hasta 360 grados, pero para moverlo en vertical hay que hacerlo con la mano). Es una sensación extraña, que puede acentuar esa sospecha de que la tecnología nos espía.

Sensación que convierte en resignación al recordar que en nuestro teléfono móvil hay un micrófono y una cámara a la que pueden acceder en cualquier momento muchos programas de los que usamos a diario (WhatsApp, Instagram), apps a las que damos potestad de activar o desactivar cámara y micro cuando aceptamos las condiciones de uso.

En cualquier caso, Amazon ha incorporado un botón fijo de 'mute' para que el teléfono no escuche al usuario. Algo que comienza ser habitual en este tipo de dispositivos para evitar la citada desconfianza tecnológica. También cuenta con una pestaña física para que la cámara quede a oscuras y no pueda grabar nada.

El Amazon Echo 10 es compatible con Zigbee para la gestión de la domótica

El tablet dispone de una botonera ubicada en la parte superior que cuenta con dos pulsadores para subir y bajar el volumen y los otros dos mencionados para apagar el micrófono y la cámara. Si hablamos del diseño del equipo, encaja en cualquier espacio debido a su sobriedad y limpieza. El que hemos probado en Vozpópuli es de color negro, discreto, y como decimos no desentona en prácticamente cualquier salón, habitación o cocina en el que se ubique. Es la ventaja que aporta alejarse de lo barroco y apostar por lo minimalista, como suele ser el caso de Amazon.

Si buscas un altavoz para escuchar prioritariamente música, el Echo Show 10 es una apuesta interesante. La calidad de sonido de su bocina es más que correcta. Con una ligera predominancia en los graves -nada exagerada- y sin distorsiones. En una estancia de hasta 25 o 30 metros cuadrados no vas a echar de menos más volumen. Rara vez vas a tocar el techo en términos de volumen del equipo. Los vecinos tocarán a tu puerta si lo haces.

De todas formas, las características sonoras del altavoz, lo que ofrece en graves medios y agudos, es siempre algo subjetivo. Depende de los gustos del usuario y, sobre todo, de la música que escuche. No es lo mismo reproducir música disco que rock o pop. Por no hablar de que no hay dos oídos iguales.

El Echo Show 10 cuenta con Wifi y es compatible con Zigbee, estándar pensado para gestionar dispositivos del ámbito de la domótica. Las dimensiones de su pantalla son perfectas ver noticias o series mientras se come o desayuna, algo que se puede hacer utilizando la skill o aplicación 'Stream Player'. Es algo interesante para quienes no tengan equipo de televisión en la cocina y quieran usar el Echo Show 10 en esta estancia. Ni que decir tiene que también es interesante usar el display para seguir recetas de cocina mientras se corta lo que sea menester. El precio del altavoz es de 249 euros y cuenta con una valoración de 3,5 estrellas (el de tercera generación) en el e-commerce de la empresa norteamericana.

Amazon Echo Show 5

Para quienes no deseen realizar un embolso como el que supone adquirir el Echo Show 10 existe una versión contenida en precio y características, aunque de otra gama. Se trata del Echo Show 5, que se puede comprar por 60 euros en Amazon.

Se trata de un modesto modelo con una pantalla de 5,5 pulgadas (prácticamente la mitad que el Echo Show 10), unas dimensiones de 14.8 x 8.6 x 7.3 centímetros y un peso de 410 gramos. Su altavoz tiene una contenida potencia de 4W, pero a efectos prácticos, hace prácticamente lo mismo que el Echo Show 10, pero con menor potencia, menor pantalla y, eso sí, menor precio.