El Ayuntamiento de Madrid busca nuevas empresas para la limpieza de sus espacios públicos. Un servicio que la última vez que se renovó fue con Ana Botella como alcaldesa en 2013. Ahora, el equipo de José Luis Martínez-Almeida lanza un concurso público valorado en 2.146 millones de euros con el coronavirus como factor que marcará este servicio. 

La licitación se divide en seis lotes de cerca de 400 millones cada uno, según detalla el anuncio previo al que ha tenido acceso Vozpópuli, y se desarrollará en los próximos cinco años con posibilidad de dos prórrogas de un año. El Ayuntamiento de Madrid ha preferido no añadir ningún detalle sobre este proceso ante la pregunta de este medio.

Una posición que no aclara si los adjudicatarios tendrán un plus por desinfección de una las ciudades europeas más castigadas por el coronavirus. Lo cierto es que, pese a este contexto de pandemia, los 2.146 millones de euros se ofrecen a los candidatos con un descuento del 7% respecto a la última licitación de 2013. 

Según detallan fuentes del sector a este medio, los aspirantes que suenan para repartirse los seis lotes de este contrato vuelven a ser ACS, Ferrovial, FCC Medio Ambiente; OHL, Acciona Services, Grupo San José y Sacyr. "Son los que cuentan con infraestructura suficiente para poder desplegar este servicio y asumir la gestión de estas plantillas", apuntan. 

El equipo de Almeida será el encargado de dirigir esta adjudicación, ya que el concurso depende del área de Medio Ambiente y Movilidad del consistorio. Los detalles técnicos y pliegos se conocerán en las próximas semanas para que el inicio del proceso de adjudicación arranque el próximo 21 de diciembre

Contratos a la baja

La concesión de cada uno de los lotes de la limpieza de Madrid se espera que fuercen hasta el último año posible, como ha sucedido en la última adjudicación. Es decir, su desarrollo será hasta 2027. El equipo de Ana Botella exigió en su momento que la oferta económica fue el 80% de los argumentos para decantarse por una oferta. 

Y desde el sector esperan que cuando se notifiquen los pliegos el principal argumento vuelvan a ser los presupuesto más bajos. Sus ofertas deben hacer frente a la limpieza viaria, mantenimiento del mobiliario urbano y cuidado de las zonas verdes de todos los distritos de la capital.

Esta licitación se pone en el mercado cargada de incertidumbre. La pandemia genera un escenario donde los servicios de limpieza en la capital se convierten en una pieza clave para su lucha pero, como enfatizan desde el sector, "ningún contrato público que se está lanzando en este período está exento de los ajustes económicos de todas las administraciones, algo que provoca problemas de rentabilidad entre los adjudicatarios".