Airbus tiene intención de integrar en su sistema industrial dos filiales especializadas en la fabricación de aeroestructuras para aviones, Stellia y Premium Aerotec, que tienen sus bases de operaciones en Francia y Alemania, respectivamente.

El anuncio lo hizo este miércoles el grupo europeo a los representantes de los trabajadores en una reunión del comité de empresa europeo, a los que explicó que su objetivo es "reforzar la cadena de valor del montaje de aeroestructuras" en su sistema industrial.

En un comunicado, destacó que esa integración, que se hará mediante la creación de dos empresas y se justifica porque considera esa actividad "fundamental", por lo que pretende "preparar el futuro de la empresa a corto y largo plazo".

La operación, que no supondrá ningún recorte de empleados, supondrá por una parte la constitución de un conjunto entre Stellia (que cuenta con una plantilla de 7.000 empleados) y las factorías de Airbus en las ciudades francesas de Nantes y Saint-Nazaire, lo que supondrá en total 12.000 trabajadores.

Stellia produce principalmente fuselajes y secciones de las alas, así como asientos.

Por otro lado, en Alemania se fusionarán las actividades de ensamblaje de Stade y las de estructuras de Hamburgo con las de Premium Aerotec en Nordenham, Bremen y parcialmente en Ausburgo, lo que representa unos 7.000 empleados.

Se extraerá de ese paquete el negocio de piezas de detalle de Premium Aerotec, que no se considera estratégico, y que representa una facturación anuales de unos 900 millones de euros.

Estas dos filiales que se incorporarán a la estructura industrial de Airbus producen componentes para los aviones del grupo europeo y para otros como los de Dassault, pero no para los de su competidor directo Boeing.

Sin implicaciones en España

La operación no tendrá implicaciones ni en el Reino Unido ni en España, donde varias de las factorías de Airbus fabrican también aeroestructuras, como ocurre con la de Puerto Real, en Cádiz, que atraviesa una situación "crítica", según la compañía, tras la pérdida de buena parte de su carga de trabajo con el fin de la venta del avión gigante A380.

La empresa recordó en su comunicado que, con respecto a Puerto Real, "sigue trabajando en soluciones con sus interlocutores sociales para optimizar la actual configuración industrial y de aeroestructuras en la zona de Cádiz, con el fin de garantizar su viabilidad, resistencia y competitividad para el futuro".