España será más cálido y seco en 2050. El plan de futuro que ha presentado este jueves Pedro Sánchez apunta a que Madrid tendrá un clima similar al que actualmente tiene Marrakech y el de Barcelona se parecerá mucho al de Túnez. Para afrontarlo, la hoja de ruta que han creado los expertos propone revisar impuestos energético-ambientales, como el precio del agua.

“Los impuestos energético-ambientales son una de las principales herramientas que tienen los Estados para desincentivar las actividades poco sostenibles, incorporando sus externalidades negativas al precio de los bienes y servicios”, se detalla en las 676 páginas de ‘España 2050’.  “Nuestro país, sin embargo, ha hecho un uso limitado de ellos, en parte para no perjudicar la competitividad internacional de ciertos sectores económicos. Esto explica, por ejemplo, que el precio del agua en España sea uno de los más bajos de Europa (a pesar de la escasez relativa de este recurso en nuestro territorio)”, matiza. 

Una sugerencia que se basa en el estudio de Funcas titulado El precio del agua en las ciudades: efectos del modelo de gestión. Esta investigación apunta que el precio unitario de un metro cúbico de agua tras un ciclo integral (abastecimiento, saneamiento y depuración) es un 35,3% más barato en España que en el promedio europeo. 

Madrid tendrá un clima similar al que actualmente tiene Marrakech y el de Barcelona se parecerá mucho al de Túnez

España 2050

Este dato entra en escena porque este recurso será clave en una España 2050 alerta más cálida, seca e imprevisible que la de hoy. “Las temperaturas medias aumentarán, especialmente en el interior peninsular y el arco mediterráneo. Madrid tendrá un clima similar al que actualmente tiene Marrakech y el de Barcelona se parecerá mucho al de Túnez”, apunta el informe.

Las precipitaciones tenderán a disminuir, sobre todo en el suroeste y en los archipiélagos. El verano será más largo e intenso y las sequías serán más frecuentes y prolongadas, afectando a un 70% más del territorio que hoy. Al mismo tiempo, aumentarán los episodios de lluvias torrenciales y las inundaciones costeras, pudiendo llegar a afectar a más de 50.000 españoles en 2050.

Escasez de agua

“Si no adoptamos medidas contundentes con celeridad, las sequías afectarán a un 70% más de nuestro territorio, los incendios y las inundaciones serán más frecuentes y destructivos, el nivel y la temperatura del mar aumentarán, sectores clave como la agricultura o el turismo sufrirán daños severos, 27 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua, y 20.000 morirán cada año por el aumento de las temperaturas”, pronostica esta hoja de ruta que ha presentado Pedro Sánchez. 

Una estimación que tiene en cuenta la progresión de los recursos hídricos de los últimos años. El uso de agua ha aumentado en más de un 60% desde 1970. Junto a ello, los ríos españoles llevan hoy menos agua que hace 40 años y que varias de las cuencas hidrográficas con mayor estrés hídrico de Europa se ubican en nuestro país.

La receta de los expertos para dar la vuelta a la situación es aprovechar “toda nuestra riqueza” en fuentes de energía renovable; reinventar las cadenas de valor; mejorar la gestión del agua y adaptar nuestras infraestructuras. “Todo esto deberá hacerse sin dejar a nadie atrás y sin ampliar las desigualdades sociales”, concluye.