El sector aéreo ha sido uno de los más perjudicados por la crisis del coronavirus al verse obligado a dejar la mayor parte de la flota en tierra por el 'veto' mundial a los viajes, pero algunas aerolíneas la han sorteado mejor que otras, al menos en el mercado bursátil. Es el caso de la 'low cost' Ryanair, que sólo ha perdido un 13% de su valor en la Bolsa de Londres desde el pasado 1 de marzo, periodo en el que la pandemia ha azotado con fuerza a Europa. La compañía irlandesa ha marcado su último precio en 10,64 euros por acción.

La evolución de Ryanair es positiva si se compara con el desplome que han sufrido otros grupos aéreos como IAG, al que pertenecen Iberia, Vueling, British Airways, Aer Lingus y Level. El holding ha perdido un 60% de su valor en el mismo periodo. El grupo entró en números rojos en el primer trimestre con unas pérdidas de 1.860 millones y espera que el resultado empeore "considerablemente" en el segundo.

Además, Standard & Poor's ha calificado como 'bono basura' la deuda de la empresa, disminuyendo su nota de BBB- a BB, el escalón que diferencia el aprobado del suspenso. Así las cosas, sus títulos se encuentran en mínimos históricos, en el entorno de los dos euros. "Aunque IAG está tomando medidas para mitigar el colapso de la demanda de viajes aéreos en los últimos meses, no prevemos que esto sea suficiente para compensar completamente la caída en picado de los ingresos", señala la agencia de calificación en el informe.

S&P también ha rebajado el rating de Lufthansa desde BBB- a BB con perspectiva negativa. La aerolínea alemana ha perdido un 31% de su capitalización en el Dax 30 alemán desde el 1 de marzo, hasta los 8,03 euros por acción. Lufthansa ha conseguido 9.000 millones de euros en ayudas públicas del Gobierno germano para reflotar su negocio a cambio del 20% de la participación a través de una ampliación de capital a un valor nominal de 2,56 euros por título, muy por debajo del precio de mercado actual. 

Otras 'low cost'

En el caso de la 'low cost' británica EasyJet, su valor se ha desplomado casi el 50% desde marzo hasta este viernes. Aunque en el 'bajo coste', la peor parte se la ha llevado Norwegian, que ha llegado a ceder el 84,4% en la Bolsa de Oslo. La aerolínea atraviesa por una difícil situación financiera desde hace años, agravada en 2019 por la prohibición temporal de vuelo de los Boeing 737 MAX y los problemas con los motores Rolls Royce. No obstante, esta semana ha conseguido el balón de oxígeno estatal de 283 millones de euros por el que llevaba 'peleando' semanas a través de la conversión de deuda en capital.

En analista de XTB Joaquín Robles cree que la diferencia en el comportamiento entre las aerolíneas ha estado muy condicionada por su tamaño y sus respectivos estados financieros. "Ryanair, que cuenta con un modelo de negocio 'low cost' tiene una posición financiera saneada, lo que le ha permitido soportar mejor que el resto de sus competidores los recientes desequilibrios", explica. 

La aerolínea irlandesa contaba antes de la crisis con 4.100 millones en caja y ahora se ha apoyado en un préstamo respaldado por el Gobierno de Reino Unido por valor de 600 millones de libras (670 millones de euros); mientras estima que el impacto de esta crisis le costará aproximadamente 60 millones semanales hasta el mes de julio, cuando espera retomar el vuelo, aunque al 50% de capacidad.

Además de su sólida posición de caja, el experto destaca que "Ryanair ha adoptado medidas drásticas para mitigar los efectos de esta crisis que han sido celebradas por los accionistas, como suspender las recompras de acciones; recortar el pago a parte de los empleados; y si esta situación persiste, eliminar 3.000 empleos de pilotos, tripulantes de cabina y oficina, mientras el restante sufrirá un recorte del 20% en su salario". En este sentido, Javier Molina, de la compañía de brokerage eToro, recuerda que el rating de esta aerolínea es superior al resto (BBB).