La Audiencia Nacional debe explicar cuanto antes a qué responde la entrada y registro por agentes de la Guardia Civil de la sede de Abengoa en Sevilla.

La operación judicial, bajo secreto, vierte más dudas sobre la multinacional energética, en un momento en el que está buscando inversores privados interesados en participar en el capital de la sociedad vinculada Abenewco1 -la empresa que ha acogido en los últimos años los mejores activos de Abengoa-, que ha solicitado 249 millones de euros al fondo de rescate de la SEPI.

¿Qué tipo de inversor va a querer destinar su dinero a una compañía que es registrada por la Guardia Civil? ¿Cuál es la sensación que le queda a los trabajadores a los que se les apartó de sus puestos con la entrada y registro? Tras otros rescates polémicos como el de Plus Ultra o el de Duro Felguera, ¿va a invertir el Estado dinero público a través de Sepi en una compañía cuya matriz ha sido ocupada por la Guardia Civil?

El registro está ligado a la querella presentada en 2016 contra Felipe Benjumea y Manuel Sánchez Ortega

Al fondo público de la SEPI pueden optar empresas que no estuvieran en situación de crisis antes de la llegada del coronavirus. Abengoa, declarada en concurso de acreedores el pasado mes de febrero, no puede solicitar el rescate del organismo público, pero sí, y así lo ha hecho, Abenewco1.

El registro de la sede en Sevilla de la compañía se inició el martes por la mañana, continuó el miércoles y finalizó el jueves, sin que desde la Audiencia se comunicara nada al respecto.

Tan solo ha trascendido que el registro está ligado a la querella presentada contra el expresidente y el exconsejero delegado del grupo, Felipe Benjumea y Manuel Sánchez Ortega, por presunta falsedad contable.

La investigación por supuesta falsedad contable se ha ampliado a Deloitte, auditor de Abengoa

La querella se presentó en 2016, un año después de que Benjumea abandonara la compañía presionado por los bancos acreedores, principalmente Santander, y que la empresa se declarara en preconcurso de acreedores. La querella se ha ampliado posteriormente a otros exconsejeros del grupo, y también al auditor de la compañía, Deloitte, así como a Abengoa como persona jurídica.

Que se produzca un primer registro de una sede de una compañía investigada seis años después de que se iniciara la instrucción del caso, debe ser explicado.

Porque no es razonable pensar que después de tanto tiempo se tome una decisión tan radical como la de la entrada y registro de la empresa, con la esperanza de encontrar pruebas de algo. ¿Por qué no se entró antes en Palmas Altas, la sede de Abengoa en Sevilla? El registro, ¿obedece a nuevas averiguaciones, nuevas denuncias?

Fuentes inmersas en el proceso judicial creen que se está lanzando un mensaje a Benjumea con el registro de la sede

El silencio que rodea a la última actuación de la Audiencia Nacional contra Abengoa alimenta las teorías de quienes piensan -así lo han trasladado a este diario fuentes inmersas en el proceso judicial- que el registro en realidad es un mensaje lanzado con un doble sentido.

Felipe Benjumea, expresidente de Abengoa.

Un mensaje que se envía a Felipe Benjumea, quien el pasado año presentó querella contra el consejo de administración de Abengoa liderado por Gonzalo de Urquijo, por supuesto alzamiento de bienes del grupo: la refinanciación de la compañía se habría diseñado únicamente para pagar a los mayores acreedores financieros, principalmente Santander, desviando los mejores activos a una sociedad de nueva constitución, Abenewco1.

El registro también ha generado entre las mismas fuentes la impresión de que se trata de un mensaje dirigido a los potenciales inversores interesados en entrar en el capital de Abenewco1, dando validez únicamente a la que apoya la actual dirección del grupo.

Abenewco1 cuenta con una oferta de un fondo apoyada por el actual consejo, y otra de la plataforma AbengoaShares

La Abengoa actual, presidida por Juan Pablo López Bravo, apoya una oferta liderada por el fondo TerraMar Capital. López Bravo está enfrentado con los mayores accionistas, la plataforma AbengoaShares, que ha logrado superar el 15% de participación en Abengoa SA, y que se ha propuesto renovar al consejo de administración.

Estos accionistas de la plataforma, liderados por el empresario e inversor Clemente Fernández, han conseguido armar otra oferta encabezada por los Amodio, los hermanos mexicanos que se han hecho con el control del grupo OHL

"La situación de Abenewco1 no es la de Abengoa, tiene activos, proyectos", comentan fuentes que participan en el capital del grupo energético. "Pero si tarda en llegar la ayuda de la SEPI, se va por el desagüe", advierten.

La inquietud que ha generado la entrada y registro de Palmas Altas entre los cerca de 3.000 empleados de Abengoa en España, entre sus proveedores, entre los inversores que se han interesado en su adquisición, y, en definitiva, entre los españoles que con sus impuestos pueden sufragar una ayuda pública de la SEPI de 249 millones de euros, merecen cuanto antes una explicación por parte de la Audiencia Nacional.