Economía

¿Por qué las pantallas de los móviles plegables no se parten al doblarse?

Una nueva tecnología permite doblar, como si de un papel se tratara, las pantallas de los móviles plegables de Samsung y Huawei

Huawei Mate X
Huawei Mate X

Cuestan 2.000 euros y están llamados a sustituir al móvil. Son los teléfonos plegables. Caros, un bebé prematuro, pero toda una declaración de intenciones que se alzará con el mercado cuando alcance su madurez.

Esta pasa por abaratar el coste, incrementar la batería y conseguir pantallas más apaisadas para sustituir al tablet sin problemas. También acabarán con las cámaras de selfies -la pantalla permitirá usar la principal para autorretratos-. Es un invento disruptivo, un salto tecnológico. Como el paso del blanco y negro al color en la televisión, o del teclado físico al táctil en los móviles.

En su día la principal barrera en el desarrollo de esta nueva clase de dispositivos estaba en lograr paneles que no se partiesen al doblarse. Después de varios años de trabajo, la industria lo ha conseguido.

A pesar de que unidades del Samsung Galaxy Fold, el equipo plegable del fabricante coreano, están teniendo problemas en la pantalla, no se trata de roturas de la misma al plegarse, sino de pérdida de visión en determinadas zonas derivadas de la retirada de un protector que no debe en ningún caso quitarse de la pantalla. Los problemas también se encuentran en el sistema de bisagras, pero reiteramos, no se trata de un problema de la pantalla en sí, de sus componentes o tecnología, piezas clave para que sean flexibles.

Samsung llevaba trabajando en las pantallas plegables desde 2011, mientras en Huawei tomaron cartas en el asunto en torno a 2015

Pantallas plegables, ¿de qué están hechas?

"La pantalla interna del Galaxy Fold está desarrollada con una nueva tecnología en la que hemos estado trabajando los últimos ocho años que permite no solo plegar, sino también doblar la pantalla. Se trata de un nuevo material desarrollado por nuestros ingenieros. Básicamente es una capa de polímero con propiedades dúctiles, maleables. La palabra correcta sería flexible. Nosotros hemos bautizado este avance como Infinity Flex", explica Jesús Martín, responsable de Tecnología y Plataformas de Samsung España.

Aunque desde Huawei no dan detalles concretos, también se trata de un nuevo material, similar en composición al desarrollado por Samsung.

"Hablamos de un nuevo tipo de compuesto elaborado a partir de polímeros. La pantalla del Mate X es una pantalla OLED. No se puede utilizar LED o LCD en este tipo de displays porque no brindan tanta resolución como el OLED y dependen de un cristal que se rompe con facilidad. La tecnología OLED no se precisa de cristal, sino de unas láminas de plástico maleables. Como las pantallas OLED tienen componentes orgánicos que funcionan con estimulación eléctrica es posible usar este plástico en lugar de cristal, permitiendo doblar o plegar el conjunto", asegura Fabio Arena, product Marketing Manager de Huawei.

Para hacernos una idea de cómo es el polímero, basta con explicar que el almidón, la celulosa, la seda, el nailon o la baquelita son polímeros, los tres primeros de origen natural, y los dos últimos de origen sintético. Un compuesto que permite doblar las pantallas sin que se rompan.

Este tipo de pantallas son más caras de desarrollar que las clásicas, motivo por el que el coste de los dispositivos plegables es, de momento, tan alto

Samsung llevaba trabajando en las pantallas plegables desde 2011, mientras en Huawei tomaron cartas en el asunto en torno a 2015. La compañía trabajó en varios dispositivos que fue descartando hasta dar con el Mate X, el dispositivo plegable definitivo.

¿Cuánto dura una pantalla flexible?

Desde ambas empresas aseguran que la vida útil de las pantallas es la misma que la que tiene el display de cualquier teléfono móvil de última generación. A saber: de dos a cuatro o cinco años, dependiendo de las características del equipo. "Infinity Flex está pensado para doblarse hasta 200.000 veces y aguantar durante toda la vida útil del equipo", explica Jesús Martín."Nuestras pantallas plegables pueden durar tranquilamente 4 ó 5 años con un uso normal, entendiendo por uso normal que el usuario pliegue y despliegue el display las veces que necesite hacerlo a diario. Hemos realizado muchas pruebas den este sentido con el Mate X, que cuenta con un sistema interno de visagras que hemos llamado FalconWing (ala de halcón en castellano), formado por más de 100 componentes electrónicos y mecánicos", explica Arena, de Huawei.

Este tipo de pantallas son más caras de desarrollar que las clásicas, motivo por el que el coste de los dispositivos plegables es, de momento, tan alto.

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