Caso Bankia

Un inspector del BdE: la creación de Bankia fue una "imprudencia" para intentar salvar la entidad

El autor de los correos electrónicos críticos con la viabilidad del grupo BFA ha reconocido ante la Audiencia Nacional que cometió "un error" al indicar en el informe que las provisiones realizadas por Bankia eran suficientes

Oficina de Bankia
Oficina de Bankia Tere García

"Había problemas", "hacían falta saneamientos", fue una "imprudencia" y "los cálculos de PwC se quedaban cortos". Tras semanas de declaraciones en el juicio sobre la salida a bolsa de Bankia, este martes ha comparecido José Antonio Casaus, aquel inspector del Banco de España (BdE) que entre 2011 y 2012 escribió los correos electrónicos en los que se ponía en duda la viabilidad del grupo BFA. El testigo, como acostumbra, ha sido tajante y ha detallado el preludio de la fusión: "Caja Madrid y Bancaja tenían 16.000 millones de sanamientos no reconocidos".

Casaus ha asegurado que ambas entidades cerraron el ejercicio 2010 con un déficit de provisiones de unos 6.200 millones de euros. Según sus estimaciones, los bancos -que un año más tarde formaría parte de Bankia- necesitaban saneamientos por 16.000 euros. 

Consciente de estos datos, el inspector del BdE ha reconocido que cometió "un error" al indicar en el informe del organismo supervisor -con datos a 31 de marzo de 2011- que las provisiones realizadas por Bankia eran suficientes. Ha asegurado que su intención era reflejar que faltaban entre 8.000 y 10.000 millones de euros, pero que no lo hizo su superior (Pedro Comín) le pidió poner algo que "no comprometiera mucho".

José Antonio Casaus, inspector del Banco de España
José Antonio Casaus, inspector del Banco de España EFE

"Ese fue el error, falta de coraje", ha dicho el inspector, quien también ha admitido que desde abril de 2011 -tres meses antes de la salida a bolsa- se sabía que el grupo BFA-Bankia "era inviable".

"Se quedaban cortos"

Durante su declaración, ha indicado que los diferentes informes realizados se quedaban cortos ante la situación. En concreto, ha hecho referencia a un informe de Analistas Financieros Internacionales (AFI), elaborado en 2010, "que se quedaba muy corto" al estimar que la entidad necesitaba solo 7.000 millones de euros.

Según Casaus, los cálculos de PwC encajaban más con las cifras que tenían en el Banco de España. "Se quedaban cortos, pero se acercaban más", ha agregado. La fiscal ha preguntado al inspector por las valoraciones que se hicieron por parte del supervisor sobre esas deficiencias. El testigo ha explicado que, a su juicio, todo era una "decisión estratégica", por lo que no perdió mucho tiempo en "analizar los numeritos que ponía" el informe.

Banco de España.
Banco de España. Tere García

Casaus ha insinuado que Bankia apostó por un "juego de equilibrios" con la intención de adelantar las provisiones contra patrimonio para no tener que hacerlo luego contra resultados. De no hacerlo, ha apuntado, "el banco se iba al garete". "Se hizo lo que se pudo hacerno lo que se tenía que hacer, dada cuenta de la situación de capital y de insolvencias de la entidad", ha zanjado.

"Al final Bankia acaba cayendo porque BFA era inviable", así de tajante ha sido Casaus en su declaración. A su juicio, "si hubieran sido dos bancos separados, BFA hubiera sido intervenido; Bankia no". "Cualesquiera de las siete cajas, si hubieran tenido que hacer todos los saneamientos que pensábamos que les faltaban, hubieran estado en pérdidas", ha añadido.

Para Casaus, todo el proceso fue una "imprudencia"; algo que se hizo de manera "acelerada y forzosa"

Para Casaus, todo el proceso fue una "imprudencia"; algo que se hizo de manera "acelerada y forzosa" para intentar salvar la entidad. Según sus estimaciones, de no ser por las "ayudas públicas" que el grupo recibió del Frob y el Banco Central Europeo, "hubiera caído antes". El escenario era claro: la matriz (BFA) lastraba el avance de su participada (Bankia). 

El inspector del organismo supervisor no ha descartado que el proyecto inicial de Caja Madrid con otras cinco entidades hubiese podio llegar a ser asumible. El problema, a su juicio, recaía en Bancaja, que magnificaba el riesgo. Según sus cálculos, la entidad tenía un perfil mucho más elevado.

El inspector Casaus, en la Audiencia Nacional.
El inspector Casaus, en la Audiencia Nacional. VP

Advertencias

El inspector del organismo supervisor ha indicado que desde el primer momento atisbó que la entidad bancaria estaba en aprietos. Según ha dicho ante el tribunal de la Audiencia Nacional, cuando llegó a Caja Madrid lo primero que hizo fue a mirar los informes antiguos. "Ya sabía donde estaban los principales problemas. Daba una sensación bastante clara de que hacían falta saneamientos", ha añadido.

Tras aquella revisión, al inspector le encargaron cambiar la perspectiva de una inspección cualitativa a una cuantitativa. Y, según ha asegurado, el conjunto de informes que realizó servían, a nivel analítico, "para decir 'Houston, tenemos un problema".  

Sabía donde estaban los principales problemas. Daba una sensación bastante clara de que hacían falta saneamientos"

Casaus era partidario de sacar a bolsa el Grupo BFA-Bakia como una sola entidad. Alegaba el riesgo de pérdidas para los contribuyentes y accionistas, frente a la opción que finalmente se impuso. Ante las preguntas de la fiscal Carmen Launa, el inspector ha subrayado, "sin ánimos de justificar" lo sucedido, que aquella "no fue una época nada fácil ni para gestionar ni supervisar".

Rodrigo Rato, el día de la salida a Bolsa de Bankia
Rodrigo Rato, el día de la salida a Bolsa de Bankia Bankia

La publicación de sus correos dio un vuelco a la instrucción del caso y derivó en la imputación de las excúpulas del BdE y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Posteriormente, el juez Fernando Abreu las apartó del procedimiento. 

"Dije que no lo diría más... ¿o sí? Pero lo digo: este grupo NO ES VIABLE", llegó a decir en uno de los correos.

Caos en la auditoría

En enero de 2012, Deloitte admitió a los inspectores del BdE que el grupo BFA-Bankia no le estaba proporcionando la documentación que necesitaba para auditar las cuentas de 2011. En concreto, respecto a los papeles que le faltaban a la compañía auditora, ha detallado que uno de los socios no contaba con ningún papel de todo el área inmobiliaria, tanto de BFA como de Bankia.

De ahí que desde Deloitte se plantearan poner una limitación al alcance, que es cuando el auditor dice que no puede pronunciarse porque no tiene información suficiente. "Esto es un riesgo reputacional importante, porque lo normal es pensar que por algo no le habrán dado los papeles", ha reflexionado Casaus.

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