Economía

EEUU prohíbe la entrada a Gabriel Escarrer (Meliá) por la guerra de la Helms-Burton

Meliá fue incluida (y luego excluida) en una demanda amparada en el título III de la Ley Helms-Burton. La existencia de esta reclamación por tráfico de bienes habilita a EEUU para retirar el visado al directivo

Gabriel Escarrer, presidente de Meliá
Gabriel Escarrer, presidente de Meliá EFE

Gabriel Escarrer, consejero delegado y vicepresidente de Meliá International Hotels,tiene prohibida la entrada en Estados Unidos. El presidente de la compañía hotelera ha recibido una carta de las autoridades norteamericanas en la que se le comunica la imposibilidad de pisar territorio norteamericano por la guerra de Meliá a cuenta de la Ley Helms-Burton, según explican fuentes consultadas por Vozpópuli.

En concreto, las autoridades de Estados Unidos se amparan en el título IV de la citada ley para impedir la entrada de Escarrer al país. Este apartado -que siempre ha estado en vigor pero nunca se había aplicado hasta ahora- permite a la Secretaría de Estado de EEUU expulsar del país o impedir la entrada a "extranjeros que hayan confiscado bienes de nacionales estadounidenses o traficado con dichos bienes", según reza literalmente el título IV, que se aplica, entre otros, a los directivos y accionistas mayoritarios de las compañías que hubieran llevado a cabo o favorecido dicho tráfico.

Fuentes del sector indican que para ello basta con que la FCSC -la agencia independiente dentro del Departamento de Justicia de EEUU encargada de adjudicar las reclamaciones de ciudadanos estadounidenses contra gobiernos extranjeros- haya recibido una reclamación sobre un activo confiscado respecto al cual el extranjero o su compañía trafique, es decir, que no se precisa que haya una demanda interpuesta en los tribunales para proceder a retirar el visado y ni siquiera una sentencia.

Según consta en la ley, esta prohibición es extensible a los familiares más cercanos, como el cónyuge o los hijos menores de edad. Además, las mismas fuentes precisan que el pasado 11 de octubre Meliá recibió la carta en la que Estados Unidos daba 45 días a Escarrer para renunciar a sus cargos en la compañía y a su posición accionarial (la familia tiene más del 50% de las acciones) o para negociar con los cubanos que afirman ser los propietarios del hotel y evitar así entrar en la 'lista negra'.

La compañía tenía la opción de elegir una de estas tres alternativas, pero según precisan las mismas fuentes, Meliá no optó por ninguna de ellas. A este respecto, cabe recordar que hace meses Meliá envió un comunicado en el que defendía la legalidad de su presencia en Cuba. En consecuencia, dado que el plazo de 45 días ya ha expirado, Escarrer ya no puede poner un pie en el país norteamericano hasta nuevo aviso.

Dos demandas fallidas

Pese a esta incómoda realidad para el ejecutivo de Meliá, lo cierto es que por ahora la suerte corre de su parte en los tribunales, tanto en Estados Unidos como en España. 

El origen del conflicto de Meliá con la Helms-Burton arrancó el pasado verano, cuando una familia de origen cubano presentó en Estados Unidos una demanda colectiva contra Expedia, Booking, Trivago, las empresas cubanas Gran Caribe, Cubanacán, Grupo Gaviota y la citada hotelera española, que fue formalmente incluida en el pleito en septiembre.

La demanda, firmada por el despacho de abogados de Miami Rivero Mestre LLP, esta en manos de la jueza de la corte del distrito sur de Florida Cecilia M. Altonaga, quien a principios de año acordó excluir a Meliá del proceso. ¿El motivo? Los demandantes decidieron sacar del procedimiento a todas las compañías que no fueran norteamericanas para centrarse en las reclamaciones contra Booking y Expedia.

Según explicó en su momento el abogado Andrés Rivero, la exclusión temporal de Meliá es un movimiento estratégico para no demorar el procedimiento, habida cuenta de la dificultad añadida que implica demandar a empresas extranjeras. Rivero afirmó que si la demanda contra Booking y Expedia avanza, podrían volver a incluir a Meliá en un futuro "muy próximo".

También fue el pasado verano cuando la familia Sánchez Hill reclamó una indemnización millonaria a Meliá en un juzgado de Palma de Mallorca. En concreto, los demandantes exigían a la hotelera al menos 10 millones por la explotación de dos hoteles de la isla que, según señalaron, les fueron confiscados.

Esta demanda fue tumbada por el Juzgado de Primera Instancia número 24 y es previsible que la Audiencia Provincial confirme este archivo próximamente. Dado que la Helms-Burton no puede ser conocida por los tribunales españoles, los Sánchez Hill apelaron al enriquecimiento con causa ilícita para sostener la demanda. Finalmente, la jueza consideró que no era competente para pronunciar sobre si la nacionalización acordada por el Estado cubano en 1960 fue o no lícita.

Cuba, un mercado clave para Meliá

Cuba es un mercado clave para el grupo. En sus últimas cuentas publicadas hasta septiembre de 2019, Meliá cuenta con 35 hoteles -14.371 habitaciones- en Cuba y otras cuatro aperturas previstas para este año, su mayor apuesta después de España, donde hay 143 alojamientos operando bajo su marca.

En sus previsiones, la hotelera de los Escarrer ya incluye un impacto en su RevPAR -ingreso por habitación disponible- "de un dígito medio", es decir, un descenso de alrededor del 10%, ante la decisión del buscador Trivago de retirar algunos hoteles en Cuba de sus canales de venta por la polémica ley.

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