Economía

Fridman invoca la 'doctrina Monzón' y requiere al juez el archivo del caso Zed

Mikhail Fridman, dueño de la cadena de supermercados DIA, una de las 100 mayores fortunas del mundo, está siendo investigado en la Audiencia Nacional por la quiebra de la tecnológica española Zed

Mikhail Fridman, en una entrevista con Vozpópuli.
Mikhail Fridman, en una entrevista con Vozpópuli. Clara Rodríguez.

Mikhail Fridman requiere al juez Manuel García Castellón, de la Audiencia Nacional, el mismo trato recibido por el presidente de Prisa y del banco digital de Santander, Openbank, Javier Monzón, y que sea archivada la causa, en lo que a él le afecta, por la que se le investiga desde hace más de un año en España, el caso Zed.

El empresario ruso, de origen ucraniano, dueño de la cadena de supermercados DIA, al frente del conglomerado empresarial LetterOne, y una de las 100 mayores fortunas del mundo, está siendo investigado en la Audiencia Nacional por la quiebra del grupo Zed, fundado por Javier Pérez Dolset.

Fridman ha sostenido en todo momento que la quiebra de la empresa española se debió a la mala gestión, entre otras razones, de Dolset, pero el empresario español, que fue detenido y encarcelado hace más de dos años por la presunta comisión de, entre otros delitos, fraude de subvenciones públicas, le ha acusado de estrangular financieramente a la compañía y provocar su quiebra. El dueño de DIA afirma que Dolset ha ideado una trama y ha presentado documentación falsa en los juzgados para incriminarle.

Pérez Dolset llevó a cabo disposiciones indebidas de dinero del grupo Zed por importe de 138 millones de euros, afirma Fridman

En un reciente escrito enviado al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, los abogados de Fridman, Jesús Santos y Víctor Mercedes, socios de Baker McKenzie, solicitan el sobreseimiento libre y archivo de la causa, en lo que a su cliente se refiere, por "falta de participación en hecho delictivo".

Los abogados de Fridman recuerdan la exoneración, a principios de este año, de Javier Monzón, expresidente de Indra y actual presidente no ejecutivo de Grupo Prisa y de Openbank, acordada por el mismo juez Manuel García Castellón.

La decisión del juez fue ratificada por la Sala Penal de la Audiencia Nacional, que argumentó que "no es dable en Derecho atribuir una presunta actividad penal por el simple hecho de ostentar la representación de un organismo o una entidad", y sin que existan datos de la "concreta participación" del directivo en los hechos que se investigan. 

Javier Monzón fue desimputado en Púnica por su presidencia en Indra a pesar de no haber finalizado la fase de instrucción

"Nuestra doctrina y jurisprudencia admiten que la incoación de causas penales ocasiona perjuicios a los investigados y refieren mecanismos de remediación de esa situación en varias fases del proceso", mantienen los abogados de Fridman. Y subrayan que la instrucción "ha quedado ya agotada" en lo que se refiere a Fridman, "no quedando pendiente de practicar ninguna otra diligencia de investigación que pueda afectar a la evaluación de la participación de nuestro mandante (...)".

"A comienzos de este año", recuerdan los abogados de Fridman, "este Ilmo. Juzgado obró del mismo modo que se solicita, sobre la base de los mismos motivos que presentamos, al acordar el sobreseimiento provisional con respecto a un investigado [Javier Monzón estaba imputado en el caso Púnica por hechos ocurridos mientras era presidente de Indra], a pesar de no haber finalizado la instrucción y estar pendientes de practicar diligencias de investigación a la fecha en la que se dictó el auto de sobreseimiento".

Mikhail Fridman, recuerdan sus abogados, "es un reputado hombre de negocios, afincado y arraigado personal, familiar y profesionalmente en Londres, desde hace muchos años, que ha desarrollado con éxito su carrera empresarial, creando y desarrollando el grupo L1, que aglutina compañías en varios sectores, las cuales son gestionadas por los respectivos equipos directivos, conforme a los más exigentes estándares de gobierno corporativo y de cumplimiento normativo a nivel internacional". 

La imputación de Fridman en el caso Zed le ha ocasionado "perjuicios de orden reputacional por descrédito social"

La imputación de Fridman en el caso Zed, "al margen de la aflicción personal inherente", le ha irrogado perjuicios "de orden reputacional por descrédito social, el cual ha tenido un impacto adverso en sus negocios y en sus ampliamente reconocidas labores de filantropía en todo el mundo (...)".

La defensa del empresario ruso recuerda que su imputación "fue ampliamente publicitada en el extranjero y en España, donde el grupo en el que indirectamente participa el Sr. Fridman ha invertido de forma considerable en el grupo DIA, habiéndole originado perjuicios y efectos adversos en sus negocios, tanto desde el ángulo de las relaciones con autoridades regulatorias como con entidades de crédito (...)".

"Por lo expuesto", requieren, "resulta esencial que se valore a la mayor brevedad la procedencia del sobreseimiento con respecto a nuestro mandante, a fin de minorar los referidos perjuicios que le causa la pendencia innecesaria del presente procedimiento penal".

Pérez Dolset, apropiación indebida

Además de invocar la 'doctrina Monzón', los abogados de Fridman recogen en su escrito al juez una lectura de los hechos referidos al caso Zed que apuntan a una presunta actuación delictiva de Javier Pérez Dolset.

La solicitud de la imputación de Fridman se fundó, afirman, "en una lectura descontextualizada, errónea y especulativa de meras referencias contenidas en un informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UCDEF)".

El informe policial, advierte la defensa de Fridman, "parece una mera regurgitación de alegaciones falsas o completamente infundadas de D. Javier Pérez Dolset, el principal investigado en este procedimiento, volcadas en su inicial denuncia".

La investigación está repleta de "pruebas documentales y testificales que muestran que el Sr. Pérez Dolset causó directamente el deterioro e insolvencia del Grupo Zed"

Fue la gestión de Pérez Dolset la que provocó la quiebra del grupo Zed, sostienen, y advierten que el fundador de la compañía española llevó a cabo disposiciones de fondos no justificadas a su favor por 138 millones de euros. Lo que, señalan, "eventualmente" merecería "la calificación de salidas fraudulentas de fondos en los términos de la legislación concursal aplicable en la sección de calificación".

Las investigaciones sobre el grupo Zed "están repletos de pruebas documentales y testificales que muestran que el Sr. Pérez Dolset causó directamente el deterioro e insolvencia del Grupo ZED, a través de su desleal administración, la apropiación indebida de fondos y la comisión de fraude de subvenciones".

Los abogados de Fridman recuerdan que el Tribunal de Apelación de Ámsterdam "ha concluido también que el Sr. Pérez Dolset fue el responsable principal de la mala administración de dicha compañía y que presentó en el procedimiento arbitral documentos falsificados con la finalidad de defraudar al tribunal arbitral".

"No hay prueba en autos de que el Sr. Fridman tuviera relación, participación, influencia o mediación alguna en relación con las diferencias societarias entre socios o accionistas del Grupo ZED", indican. "El Sr. Pérez Dolset aportó una serie de documentos falsos a Fiscalía, siendo luego unidos a esta causa judicial, y sobre los cuales se han basado muchas de las afirmaciones de la UCDEF".

Fueron las propias acciones de Javier Pérez Dolset "las que condujeron a la insolvencia del Grupo ZED, y no ninguna pretendida e inexistente intervención del Sr. Fridman, incluyendo prueba documental y testifical extensa que indica que el Sr. Pérez Dolset escondió información financiera a los accionistas de ZED WW, que de forma ilícita transfirió millones de USD de ZED WW a sociedades en las cuales participa directa o indirectamente, y que gestionó de forma negligente las cuestiones financieras", concluye la defensa de Mikhail Fridman.

ACLARACIÓN: ZED Worldwide se declaró en concurso de acreedores en noviembre de 2016, y desde ese momento, Javier Pérez Dolset dejó de ser el CEO y administrador de la sociedad, pasando el despacho Rousaud Costas Duran a ser el administrador concursal de ZED WORLDWIDE.El día 11 de julio de 2018, el Juzgado número uno de Madrid decretó la realización de una subasta pública por la cual parte de la sociedad ZED Worldwide fue vendida, quedando adjudicadas varias de sus sociedades dependientes al empresario Armando Muñoz.

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