Daniel Lacalle, gestor de Adriza International Opportunities "El verdadero 'value investing' no es comprar cualquier cosa pensando que a largo plazo todo sube de valor”

El director de inversiones de Tressis Gestión y gestor del fondo Adriza International Opportunities explica su estrategia de inversión y cómo prefiere las compañías orientadas al pago de dividendos para maximizar la rentabilidad de los accionistas.

Aunque Daniel Lacalle es conocido por el gran público por su faceta más mediática de tertuliano en programas de televisión y autor de varios best sellers sobre temas de economía y mercado, ha desarrollado su carrera profesional como analista y gestor de fondos en firmas importantes como el hedge fund Citadel o Pimco.

En su nueva etapa como director de inversiones de Tressis Gestión es responsable también del fondo Adriza International Opportunities, que se centra en empresas de alta rentabilidad por dividendo. “La estrategia es buscar valores con la menor exposición posible al ciclo económico y que dedican la mayor parte de su caja a pagar dividendos y recomprar acciones. Evito de esta forma todas las compañías que pagan dividendos en acciones o endeudándose. La idea es invertir en empresas cuyo objetivo es maximizar su caja y devolver al accionista todo lo posible”, asegura.

“Lo importante es al fin y al cabo que no sean empresas necesitadas de la subvención artificial, de la subvención falsa que es la inflación por decreto y los bajos tipos de interés”.

KBR, una firma norteamericana de ingeniería y construcción; G4S, una compañía británica de servicios de seguridad; Amazon, Coca Cola o Inditex, Griffols y Viscofan, dentro del mercado español, son algunos de los nombres que interesan a Lacalle, quien reconoce aplicar un sesgo no intencionado por su estilo de gestión. “Es cierto que el tipo de compañías que me gustan son normalmente norteamericanas o británicas, pero simplemente porque son países donde la estrategia de maximizar la rentabilidad para el accionista está más implementada y donde la identificación entre accionistas y gestores es mayor. Pero también hay compañías europeas y españolas donde esto ocurre”, señala.

Aunque su método de selección se centra en los fundamentales de las compañías, menciona los sectores relacionados con la sanidad, el consumo, defensa y las tecnologías disruptivas como los más proclives a encontrar valores con la estrategia de valoración que persigue. “Lo importante es al fin y al cabo que no sean empresas necesitadas de la subvención artificial, de la subvención falsa que es la inflación por decreto y los bajos tipos de interés”, subraya. “Particularmente llevo defendiendo desde hace muchos años que nos dirigimos a un entorno de muy bajo crecimiento, baja inflación y bajos tipos de interés. Y la política de los bancos centrales no solo no mejora el crecimiento sino que lo empeora. Obviamente, desde este análisis más top down también se toma la decisión de invertir en compañías que no estén afectadas”.

Adriza International Opportunities puede invertir como mínimo el 75% de sus activos en renta variable y una parte en renta fija, donde Lacalle ve una oportunidad en las empresas que no pertenecen a conglomerados europeos y con emisiones entre 120 y 150 puntos básicos por encima de midswap. “A lo mejor son compañías que no entran dentro de mi estrategia de dividendos pero sin embargo están ofreciendo una buena solidez a la hora de emitir bonos”, afirma.

Volatilidad

Respecto a la volatilidad de los mercados, Lacalle se muestra optimista porque “no hay nada mejor para los inversores que se acabe la percepción de que se puede comprar cualquier cosa, la idea de que si compras una empresa al borde de la quiebra no pasa nada porque la política de los bancos centrales lo incentivan. Me alegra enormemente que vayamos a un entorno donde no haga falta pensar que las empresas van a subir en bolsa por una cuestión puramente monetaria”.

"Me alegra enormemente que vayamos a un entorno donde no haga falta pensar que las empresas van a subir en bolsa por una cuestión puramente monetaria”.

El director de inversiones de Tressis Gestión considera precisamente que la política expansiva de los bancos centrales ha distorsionado tanto la valoración de los activos que puede inducir a cometer errores en la selección de compañías. “En 25 años de carrera profesional yo nunca he visto una época en la que se haya tenido tan consistentemente un proceso de revisión a la baja de las estimaciones de beneficios de las empresas. Por un lado, estás viendo bajadas de estimaciones todos los años prácticamente en todos los índices bursátiles y por otro está siendo reducida artificialmente la percepción de riesgo”, explica.

Esta situación lleva a los gestores que se consideran seguidores del value investing a ser muy consistentes. “El inversor value tiene que ser muy disciplinado para mantener sus baremos de análisis y no caer en trampas de valor. La trampa de valor es el gran escollo en esta época porque son compañías que parecen baratas y siempre están baratas, y suelen aparecer sobreponderadas en las carteras. Pero cuando los índices son como cuchillos. Conozco compañías en las que jamás invertiré que han estado a 7 o 8 veces beneficios durante 15 años y han caído constantemente en bolsa. ¿Por qué? Porque los beneficios estaban sobreestimados. Y este tipo de trampas es lo que un inversor value puede y debe evitar”, comenta Lacalle.

Partiendo de esta premisa, el gestor del Adriza International Opportunities cree que “el verdadero value investing no es comprar cualquier cosa, cerrar los ojos y esperar que dentro de diez años haya subido, porque te puedes encontrar con muchos valores ópticamente baratos pero que no hayan hecho nada durante ese tiempo. El verdadero value investing no es comprar cualquier cosa pensando que a largo plazo todo sube de valor”.

El balance y la caja

A la hora de analizar las compañías, Lacalle se fija sobre todo en el balance y la caja. “Primero me olvido de la cuenta de resultados, porque puede llevar a engaño. Un estado de caja sólido donde veas que la empresa está generando dinero con una inversión prudente, un balance saneado, donde no haya trampas de riesgos de revisión a la baja de su valor en libros. Es lo más importante”, subraya.

Lacalle termina ofreciendo un consejo a los inversores que se autodenominan conservadores pero que luego tienen en cartera valores muy pegados al ciclo. “Hay que ser conscientes de nuestro verdadero perfil de riesgo e invertir de acuerdo a él. Me preocupan los inversores minoritarios que se consideran conservadores pero luego invierten en el sector financiero o en compañías muy dependientes del cambio político, y que señalan que no tienen muy poca tolerancia al riesgo”, señala el director de inversiones de Tressis Gestión.

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