Deóleo

Deóleo se dispara en Bolsa tras un duro ajuste de plantilla que enfada a los políticos italianos

El valor vuelve a estar en boca de todos tras la venta de una fábrica y el cierre de otra. Ahora son sindicatos y políticos italianos quienes se posicionan contra los despidos.

Manifestación contra el cierre de la planta de Inveruno
Manifestación contra el cierre de la planta de Inveruno Roby - Studio Sally

Días de gloria para Deóleo, la mayor aceitera cotizada del mundo que ha visto cómo en los últimos 15 días los inversores finalmente dan su apoyo a un valor muy castigado en bolsa y calientan el valor un 15%. El motivo no extrañará nada: la compañía anunció el 28 de octubre un ambicioso plan de ajuste de capacidad que incluye la venta de su planta de Antequera a Dcoop y el cierre de la factoría italiana de Inveruno (Milán), conocida como la fábrica de Carapelli.

El mercado ha interpretado el movimiento recortador como correcto, dado que Deóleo puede producir apenas un 30% de toda su capacidad instalada. Además, se da por hecho que no serán los últimos despidos que se realicen en la compañía, que ha quedado con un cuerpo administrativo muy grande en comparación con las factorías que tienen que gestionarse ahora. Especialmente hay preocupación en el centro administrativo de Rivas Vaciamadrid, donde hay muchos más trabajadores que hace unos años, para gestionar unas instalaciones que se han quedado muy mermadas: apenas una fábrica en Alcolea (Córdoba) y otra en Tavernelle (área de Florencia).

La venta de su planta de Antequera a Dcoop no es especialmente traumática. Hasta 2011 esta planta había pertenecido a la cooperativa malagueña, y además se encontraba en un espacio industrial propiedad de Dcoop. El problema va a venir por el cierre de Inveruno, según se teme internamente en la propia compañía y según están dejando claro los políticos y sindicatos locales. Para los sindicatos, la decisión de cerrar se tacha de "inaceptable". 

Realizadas ya las primeras manifestaciones para marcar posiciones, los casi 100 empleados de la factoría milanesa han recabado apoyos políticos y prometen dar la batalla. Destacan que Carapelli está desde 1919 fabricando en Inveruno y que la factoría tiene los últimos avances tecnológicos. A Deóleo no le faltaban compradores, aunque se ha preferido no dar a la competencia una factoría de alto rendimiento y en una posición logística envidiable para distribuir al centro y norte de Europa.

El Consiglio Regionale de Lombardía, órgano 'autonómico' italiano, votó el pasado martes, por unanimidad, en contra del cierre. En él están representados partidos con un sesgo populista importante como la Lega Nord (nacionalismo de derechas lombardo), el Movimiento Cinco Estrellas (populismo de izquierdas) y Patto Civico (centro-izquierda). La guerra política italiana contra una multinacional española, aunque controlada por un fondo británico (CVC), está servida.

"Los italianos usan su posición de fuerza en Italia contra la compañía. Las marcas Bertolli y Carapelli son líderes en el mercado interno, que es junto con España uno de los mercados internos más apetecibles, y se ha dejado caer en multitud de ocasiones que si no se trata bien el empleo en Italia este favor podría cambiar, por ejemplo si se lanzara alguna campaña de desprestigio contra la calidad de los productos de Deóleo", asegura una fuerte próxima a la compañía y bien informada.



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