Energía Gas Natural se frota las manos ante la inesperada guerra de ofertas por su negocio en Colombia

La compañía española esperaba unos ingresos próximos a los 500 millones de euros tras su acuerdo inicial con el fondo canadiense Brookfield pero el interés de una operadora local en participar en el proceso de venta derivará en un incremento de precios

Sede de Gas Natural Fenosa
Sede de Gas Natural Fenosa Tere García

El proceso de venta de su negocio de gas en Colombia deparará inesperadas sorpresas positivas a Gas Natural Fenosa. La energética española verá a buen seguro incrementados los ingresos previstos por la operación, pactada en principio con el fondo canadiense Brookfield, después de que en ella haya irrumpido un tercero: el grupo local Empresas Públicas de Medellín (EPM). El montante inicial de la transacción estaba valorado en torno a los 500 millones de euros, que ahora podrían revisarse claramente al alza.

A finales del pasado año, Gas Natural decidió poner a la venta su negocio de distribución de gas en la zona metropolitana de la capital colombiana, Bogotá, que mantenía a través de su participación mayoritaria en la sociedad Gas Natural ESP. A tal fin, alcanzó un acuerdo con Brookfield y articuló la operación en dos fases. En la primera vendería pequeños paquetes de acciones en la Bolsa local para reducir su participación por debajo del 50% (desde casi el 60% que poseía) para hacer efectiva la pérdida de control.

Esta primera fase se desarrolló durante los últimos días de diciembre y dio como resultado que Brookfield adquirió poco más del 11% de Gas Natural ESP mientras que algunos minoritarios se hicieron con el resto de acciones puestas a la venta. Finalmente, Gas Natural redujo su participación en la filial hasta el 41,9%.

La segunda fase consistiría en que Brookfield adquiriría la participación restante mediante el lanzamiento de una OPA para que los minoritarios tuvieran las mismas opciones que el grupo energético español de salir de la distribuidora colombiana, en el caso de que quisieran vender.

Procedimiento abierto

Sin embargo, las autoridades locales de competencia determinaron que el proceso de oferta por el 41,9% de Gas Natural en su filial colombiana debería ser abierto para favorecer los intereses de los minoritarios. En este punto de la operación irrumpió EPM, un operador local que participa en el sector de distribución de gas en Colombia (al igual que Brookfield) y que se ha mostrado interesado en presentar una oferta por el 41,9% que la española aún conserva en Gas Natural ESP.

Así pues, el resultado de la guerra de ofertas podría derivar en unos ingresos inesperados para Gas Natural por la venta de su negocio de distribución de gas en Colombia, cuyo impacto positivo contable fue estimado por la compañía española en 350 millones de euros, que ya se anotó en el ejercicio 2017, aunque aún no se había cerrado por completo la transacción.

El interés por el activo de Gas Natural en Colombia no ha sorprendido al mercado, toda vez que se trata de una distribuidora con una cartera de tres millones de clientes

Este montante contribuyó a que la compañía presidida desde febrero por Francisco Reynés pudiera cerrar el pasado ejercicio en línea con las previsiones que mantuvo durante todo el año y que estaban contempladas en el plan estratégico de la compañía.

El interés por el activo de Gas Natural en Colombia no ha sorprendido al mercado, toda vez que se trata de una distribuidora con una cartera de tres millones de clientes y una red que se ha multiplicado por más de cuatro en los últimos 20 años, hasta los 22.000 kilómetros.

El problema de Electricaribe

Gas Natural estaba muy satisfecha con los resultados de su filial gasista en Colombia, que compensaba en parte los múltiples problemas de su otro negocio en el país, la comercializadora de electricidad Electricaribe, intervenida por el Gobierno local en noviembre de 2016 y en proceso de liquidación desde marzo de 2017debido a su complicada situación financiera.

Un proceso que ha derivado en un arbitraje ante organismo de resolución de conflictos de Naciones Unidas (Uncitral), en el que la compañía española solicita una compensación próxima a los 1.000 millones de euros. Gas Natural, que acumula un agujero en Electricaribe de más de 1.200 millones de euros debido a las situaciones de mora y fraude que se dan en el negocio desde que la compañía asumió el control de la empresa colombiana (desde la adquisición de Unión Fenosa, en 2009), ha denunciado reiteradamente esta situación y solicitado a las autoridades colombianas cambios normativos para tratar de solucionarla. Eso sí, sin éxito alguno.



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