Independencia de Cataluña

El declive de Cataluña, de la cabeza a la cola del PIB español por el desafío soberanista

El PIB catalán crecerá la mitad de lo previsto en el cuarto trimestre y el año que viene se anotará una de las tasas más bajas a nivel nacional.

Todos los ojos están puestos en Cataluña. Son muchos los informes que hemos conocido estas semanas alertado del daño económico que está generando ya el desafío soberanista. Lo cierto es que a estas alturas de la película, hay una cosa que está bastante clara: el procés va a salir muy caro a la comunidad autónoma, que pasará de liderar el crecimiento económico del país, a ocupar los últimos puestos. Un declive inevitable que no hará más que empeorar si las elecciones del próximo jueves vuelven a dar alas al independentismo.

Y es que Cataluña ya ha recortado a la mitad su crecimiento en el último trimestre del año. Hasta finales de enero no conoceremos el dato del INE, pero el Gobierno y la Autoridad Fiscal coinciden al afirmar que no llegará al 0,5%, frente al 0,9% que estaba previsto inicialmente.  Antes del referéndum ilegal, Cataluña seguía creciendo por encima de la media. Y las cosas no pintan mucho mejor para el año que viene. Funcas, que es de los más pesimistas, dice que el PIB catalán no llegará ni al 2%, sino que se quedará en el 1,7%.

Si la cifra de Funcas se confirma, el PIB catalán se reduciría a la mitad, es decir, la comunidad pasaría de liderar el crecimiento en la salida de la crisis, a situarse a la cola del PIB español. En 2016, el PIB catalán creció un 3,5% (por encima de la media nacional), este año probablemente cerrará en el 3,1% (igual que la media) y el año que viene se quedaría en el 1,7% (por debajo del 2,3% global).  Solo Asturias y Extremadura crecerán algo menos que Cataluña.

En Cataluña residen más de 3 millones de ocupados y 1,7 millones de pensionistas

Está muy claro que la economía catalana va a salir tocada del conflicto. Ahora hay que ver cuánto contagia al resto de la economía. Porque Cataluña y España, guste o no, van de la mano. Hoy en día 7,5 millones de los más de 46 millones de ciudadanos que viven en España, residen en Cataluña. Y más de 3 millones de esos 7,5, están trabajando en estos momentos, así que cotizan a la Seguridad Social y pagan un IRPF compartido. Entre los que no trabajan se cuentan 1,7 millones de pensionistas que reciben sus prestaciones de la caja común, lo que convierte a Cataluña en la región con más pensionistas de toda España.  

Pero es que además, Cataluña no es cualquier comunidad. Es una de las regiones ricas, con un PIB per cápita que en 2016 superó los 28.000 euros, por encima de la media, y con un peso de la industria que también supera la media. Si en España este sector no llega al 18% de la economía, en Cataluña supone el 21,2%, lo que hace que su economía sea más productiva que la nacional.

Además, casi el 40% de las exportaciones catalanas se hacen con el resto de España y representan el 17% de su PIB, mientras que lo que importa del resto de España representa sólo el 10%. Por eso, tiene un saldo comercial positivo frente al resto del territorio nacional equivalente al 8% de su PIB. En cambio, frente al resto del mundo presenta una situación deficitaria cercana al 6% del PIB. Al analizar los flujos de mercancías del año 2014 se puede constatar que Cataluña se abastece, fundamentalmente, de proveedoresinternacionales, mientras que sus ventas son relativamente superiores dentro del territorio nacional.

No todos los datos son buenos. Cataluña es también una de las comunidades más endeudadas en estos momentos, algo importante teniendo en cuenta que la deuda de las regiones va a ser uno de los grandes temas que se debatirán en la reforma de la financiación autonómica. Según las últimas cifras del Banco de España, cerró el tercer trimestre con con una deuda de 77.000 millones, un3,2% más que hace un año y el 30% del endeudamiento de todas las CCAA, que roza los 285.000 millones. Además, la cifra duplica el de otras comunidades de gran tamaño, como Andalucía, o de igual importancia económica, como Madrid.

Impacto en España

Así que lo ocurra en Cataluña acabará afectando a España. Eso está claro. Ahora hay que afinar el tino para intentar averiguar cuánto va a afectar. Ya hay varias previsiones sobre la mesa. El Banco de España, por ejemplo, que el viernes revisó a la baja sus previsiones sobre la economía española por el conflicto catalán, cifró entre 3 décimas y 2,5 puntos el impacto, pero consciente de que ha planteado un escenario muy severo y quizá poco probable. 

El Servicio de Estudios de BBVA, BBVA Research, también hizo su propia estimación, pero planteando varios escenarios. En el más probable, España podría perder entre 1 y 5 décimas de PIB en 2018. Estas cifras coinciden más o menos con las dadas por Funcas y por el propio Gobierno, que cifra en unos 5.000 millones el impacto de la crisis catalana. Y en el más pesimista, la caída podría ser de entre 2 décimas y 1,1 puntos. 

La incertidumbre puede seguir después de las elecciones aunque pierdan los independentistas

El Consejo de Economistas también coincide en que la situación actual puede restar 0,5 puntos al PIB nacional. Y esa desaceleración haría que la economía creara casi 100.000 empleos menos de lo previsto. Y si la situación empeora tras las elecciones, el efecto se podría duplicar, lo que implicaría un punto de PIB y 200.000 empleos menos. 

En definitiva, el PIB español recogerá sí o sí los efectos del secesionismo. La pregunta es ¿cuánto afectará?. Y quizá lo peor de todo es que muchos economistas y expertos ya están avisando de que la incertidumbre continuará después de las elecciones, con altos y bajos, pero ahí seguirá hasta que el Gobierno se anime a reformar la financiación autonómica y a revisar la Constitución. Algo que hoy por hoy parece inevitable.



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