Economía

La Covid-19 fuerza a inversores a reconvertir pisos turísticos en viviendas para alquiler

Los dueños de los apartamentos turísticos buscan fórmulas para salir menos dañados de esta crisis

Viviendas en la zona norte de Madrid
Viviendas en la zona norte de Madrid Javier Martínez

El frenazo de la actividad turística provocado por la Covid-19 está forzando a propietarios e inversores con pisos que destinaban hasta ahora al mercado del alquiler vacacional de corta estancia a redirigirlos hacia el mercado de vivienda para alquiler

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, en el mes de febrero había registrados y abiertos alrededor de 108.500 apartamentos turísticos, una cifra que crece durante la temporada estival. El INE solo tiene en cuenta a aquellos establecimientos que prestan este servicio de alquiler de forma habitual, es decir, profesionales del sector turístico.

Sin embargo, actualmente estos alojamientos se encuentran cerrados por orden del Gobierno mientras dure el estado de alarma, pero las previsiones para el 'post-Covid-19' no es nada halagüeño: la patronal turística estima que se perderán alrededor de 55.000 millones de euros, pues la actividad durante los meses de verano será baja respecto a otros años y los niveles previos a esta crisis no se recuperarán hasta al menos el mes de septiembre u octubre

En este contexto, y según apuntan fuentes del sector consultadas por Vozpópuli, los 'dueños' de los apartamentos turísticos ya buscar fórmulas para salir menos dañados de esta crisis. Desde Idealista puntualizan que entre 2013 y 2018 se produjo el boom de los pisos turísticos, y que desde entonces se empezó a percibir un "cambio de tendencia" que, no obstante, "se está viendo precipitado" por el marco generado por la pandemia.

Una solución a la fuga de turistas

Ignasi Giralt, General Manager España de Badi, la plataforma de alquiler de habitaciones a largo plazo, comentaba hace unos días en una videoconferencia con otros expertos del sector turístico que "algunos profesionales del alquiler vacacional ya están viendo que no tendrán la ocupación esperada" por el impacto del coronavirus en los viajes y han encontrado en el alquiler tradicional "la oportunidad de recolocar sus apartamentos turísticos".

Una tendencia emergente que desde Idealista constatan: "Conocemos numerosos casos de propietarios e inversores con viviendas de alquiler turístico que llevaban tiempo valorando el pasarse al alquiler residencial, y la actual crisis está precipitando esa decisión", asegura Fernando Encinar, portavoz del portal inmobiliario.

"Hay una parte importante de activos que posee el turismo, con edificios completos de habitaciones" y "muchos de ellos se tendrán que reinventar este año con el alquiler tradicional o con el alquiler por habitaciones"

El responsable de Badi en España explica que, en el caso de su plataforma, ya ven una oportunidad para ampliar su negocio a la vez que ayudan al sector turístico a garantizar su ocupación. "Hay una parte importante de activos que posee el turismo, con edificios completos de habitaciones" y "muchos de ellos se tendrán que reinventar este año con el alquiler tradicional o con el alquiler por habitaciones", sentencia.

"Los pisos turísticos, a priori, dan más ingresos que los alquileres residenciales. Sin embargo, muchos propietarios e inversores han empezado a ver que, si no gestionan directamente esos pisos turísticos -esto es, sin intermediarios-, no les salen las cuentas. Los gastos de gestión se llevan un 30%, y a ello hay que añadirle los gastos por suministros y las menores desgravaciones posibles frente al alquiler residencial", añade Encinar.

Además, el portavoz de Idealista destaca que también "hay que tener en cuenta que el actual confinamiento llevará, por lo que estamos viendo, a que potenciales clientes de alquiler residencial quieran a acceder a pisos diferentes, más grandes o con otras funcionalidades, puede que allí haya una oportunidad".

También en los 'airbnb'

Este cambio no se dará sólo para aquellos apartamentos turísticos profesionales, sino también en los de particulares ofertados en plataformas. A principios de año ya se conoció la noticia de que las viviendas de uso turístico, conocidas popularmente como 'airbnbs' por el predominio de la empresa que lleva este nombre, cayeron en 2019 por primera vez desde su llegada a España hace diez años, según datos proporcionados por la patronal turística Exceltur.

Concretamente se registraron 413.033 pisos turísticos, 17.317 menos que en 2018, recuperando la oferta hotelera el primer puesto (415.404). El número de viviendas turísticas cayó principalmente en Barcelona con un total de 100.502, lo que se traduce en 13.357 menos que en 2018. En Palma de Mallorca se perdieron 1.619 pisos turísticos hasta un total de 10.575, mientras que en San Sebastián se redujo a 8.014 (1.665 menos) y en Bilbao a 5.202 (373 menos).

"Es de cajón pensar que un dueño de un piso, que lo tiene en Airbnb o Homeaway, ya no tiene ingresos. Y ello aumente la oferta de vivienda en alquiler", advierte paralelamente una fuente del mundo de la inversión inmobiliaria. "Tampoco es fácil buscar un inquilino ahora porque nadie se mueve, pero está claro que lo de Airbnb va a tardar en remontar el vuelo".  

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