Energía

Los conductores afrontan el puente de la Constitución con la gasolina más barata desde abril

La fuerte corrección que el petróleo ha experimentado desde comienzos de octubre ha propiciado un recorte de los precios medios de los combustibles, que han vuelto a cotas no vistas desde abril

El consumo de combustible sigue al alza.
El consumo de combustible sigue al alza.

Los precios de los carburantes se encuentran en pleno descenso justo en vísperas de uno de los puentes más largos del año: el de los días de la Constitución y la Inmaculada Concepción. De hecho, los conductores afrontan los desplazamientos que se producirán aprovechando los días festivos con los combustibles más baratos desde el pasado mes de abril, tras un notable descenso en los últimos dos meses provocado por una fuerte corrección en el mercado del crudo.

A comienzos del pasado mes de octubre, el barril de petróleo superó la cota de 80 dólares y marcó sus máximos de los últimos cuatro años. A partir de ahí, y contra pronóstico, inició un descenso que le ha llevado en menos de dos meses a cotizar por debajo de 60 dólares. Una caída superior al 25% que ha tenido su traducción en que llenar el depósito la próxima semana vaya a ser cerca de un 7% más barato que, por ejemplo, en vísperas del puente del Pilar.

La diferencia en la proporción del recorte viene dada porque más la mitad de lo que paga un usuario por la gasolina (aproximadamente un 54%) se corresponde con impuestos, con lo que su evolución está al margen del comportamiento del mercado del petróleo. Descontando este factor, la fuerte corrección experimentada por el barril de crudo en las últimas semanas debería haberse traducido en un descenso algo superior al 10% en el precio de los combustibles.

Sin embargo, del 46% restante, algunas partidas tampoco están referidas específicamente a la cotización de los futuros del barril, con lo que siempre existe la sensación de que el precio de los carburantes siempre reaccionan de forma tardía e incompleta a los descensos que experimenta el petróleo.

Además, también se da la circunstancia de que la cotización del crudo tiene suelo pero no techo, lo que hace que las subidas sean más acusadas en el coste de los combustibles que las bajadas.

Tensiones en el mercado

El precio medio de la gasolina E5 (la equivalente a sin plomo de 95 o 98 octanos, bajo la nueva denominación en los países de la Unión Europea) se situará durante la semana en torno a 1,26 euros, aproximadamente diez céntimos más barata que al inicio del puente del Pilar. Mientras, por el litro de combustible diésel se pagará alrededor de 1,22 euros.

La evolución a la baja de los precios del petróleo ha llegado precisamente en la época en la que los expertos preveían todo lo contrario, hasta el punto de que algunos augurios apuntaban a que el barril volvería a tocar la cota de 100 dólares. El inicio de las sanciones de EEUU a la exportación de petróleo iraní, los problemas de producción en Venezuela y determinadas circunstancias políticas en otros importantes productores amenazaban con generar una tormenta perfecta que, en parte, se encargó de frenar Arabia Saudí, poseedor de las mayores reservas del mundo.

Ante la posibilidad de que el crudo se disparara, el Gobierno saudí anunció su intención de elevar la producción para paliar el efecto inflacionista que pudieran tener los citados factores y dejar así el petróleo en el entorno de los 80 dólares, en el que aseguró sentirse cómodo.

La amenaza del 'fracking'

Ahora, la bajada de los precios ha hecho que el resto de los países de la OPEP se planteen nuevos recortes de producción para detener la caída. Grandes productores fuera del cártel, como Rusia, también pretenden que haya una vuelta de tuerca en los grifos. De hecho, el presidente del país, Vladimir Putin, planteará esta cuestión al príncipe saudí Mohamed bin Salman, heredero de la corona, en la cumbre del G-20 que se celebra estos días en Argentina.

Por su parte, Arabia Saudí no parece tenerlas todas consigo y, por el momento, tan sólo se ha limitado a manifestar que en ningún caso está dispuesta a asumir en solitario el peso del recorte. En su papel de principal productor mundial, Arabia Saudí se encuentra entre la espada y la pared, toda vez que un descenso prolongado del crudo daña de forma notable su economía, aún muy dependiente del oro negro.

Y una subida descontrolada hará que EEUU opte por recurrir al petróleo no convencional, a través del fracking, en busca de precios más baratos, lo que podría producir un desplome total en el mercado, como ocurriera entre 2014 y 2016.

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba