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Popular perdonó una deuda de 220 millones al exgrupo de Trinitario Casanova

El Banco Central Europeo detectó en 2016 "deficiencias" en la "condonación de 220 millones de euros" de deuda por parte de Popular a la empresa Gestión de Activos Castellana 40, que tenía los activos que José Ramón Carabante compró en 2008 a Trinitario Casanova

Oficina de Banco Popular.
Oficina de Banco Popular. Efe.

El 30 de diciembre de 2014, Banco Popular perdonó una deuda de 220 millones de euros a la empresa Gestión de Activos Castellana 40 (GAC40). La condonación de una deuda tan elevada a una inmobiliaria, en una situación todavía de crisis financiera y económica en España, llamó la atención del Banco Central Europeo, que en 2016 informó haber detectado en la operación "deficiencias relevantes".

La condonación de la deuda de 220 millones por parte de Popular a GAC40 está vinculada a la relación que el banco español mantuvo con el empresario Trinitario Casanova (el mismo que el pasado año acordó la compra venta del Edificio España y que ayer anunció la compra de terrenos en la Operación Chamartín por 400 millones) y también con José Ramón Carabante (quien se apartó en 2010 del negocio inmobiliario para crear el primer equipo español de Fórmula 1).

De acuerdo a documentación entregada en la Audiencia Nacional por la investigación sobre la intervención de Banco Popular, a la que ha accedido este diario, el BCE trasladó al consejo de administración de la entidad española, en 2016, la detección de esas deficiencias, según se revela en actas del consejo. "La inspección entiende que existen deficiencias en cuanto a la autorización formal [de la condonación de deuda a GAC40], delegación de poderes, y evidencia del proceso de decisión en las actas de los órganos competentes", se informó en una reunión de los consejeros de Popular celebrada en octubre de 2016.

Trinitario Casanova compró el 3,5% de Popular en 2007 con un préstamo del banco holandés Fortis Bank

En la siguiente reunión del consejo de administración de Banco Popular, el presidente de la Comisión de Auditoría del banco, Roberto Higuera, presentó un informe "sobre la autorización de la condonación por 220 millones de euros realizada el 30 de diciembre de 2014 a GAC40". A continuación, Jesús Arellano, responsable de Auditoría Interna, y Tomás Pereira, Director de los Servicios Jurídicos,y miembro del Comité de Compras en el momento en el que se aprobó la operación, presentaron dicho informe al consejo.

En el informe de Popular sobre la condonación de la deuda a GAC40 se indicó que había sido aprobada por el entonces consejero delegado de la entidad, Francisco Gómez. La operación "fue beneficiosa para el Banco y se realizó para permitir la viabilidad de la sociedad cuya situación financiera la abocaba a la liquidación", aseguraba el informe. 

Trinitario Casanova, en Plaza España (Madrid).
Trinitario Casanova, en Plaza España (Madrid). Efe.

Tomás Pereira explicó que la forma en que jurídicamente se formalizó la operación "perseguía eliminar el perjuicio que pudiera derivarse para el Banco, tras la condonación, si se produjera una revalorización de los inmuebles de la compañía, a través del otorgamiento de una opción de compra por un precio simbólico y el derecho de veto a la venta de los activos de la sociedad". El director de los servicios jurídicos de Popular aseguró que no se había producido quebranto alguno al banco al estar provisionada. 

Casanova fue condenado en 2016 a un año de prisión por alterar el precio de Banco Popular en Bolsa

Jesús Arellano indicó al consejo de Popular que, en su opinión, lo que pudo levantar "las sospechas" del BCE fue que el "Comité de Dirección se celebró el 19 de enero cuando la operación se formalizó el 30 de diciembre" y que cuando la condonación de la deuda se presentó al Comité de Dirección "no se indicaba que ya estaba realizada, por lo que no se dejó constancia en el acta". Según el responsable de auditoría interna de Popular, "probablemente estos dos errores son lo que han generado las dudas en el BCE de esta operación". 

Casanova alteró el precio de Popular

La relación entre Banco Popular y GAC40 y esa condonación de deuda de 220 millones acordada a finales de 2014 está vinculada a la relación que años antes tuvo la entidad financiera española con dos conocidos empresarios del boom inmobiliario, Trinitario Casanova y José Ramón Carabante.

Banco Popular y Trinitario Casanova mantuvieron una polémica vinculación accionarial que llegó a ser investigada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Fiscalía Anticorrupción.

Casanova –el mismo empresario que el pasado año realizó la compra venta del Edificio España y que ayer martes anunció la compra de terrenos de la Operación Chamartín por 400 millones de euros- adquirió el 3,5% del capital de Popular a través de un préstamo del banco holandés Fortis Bank, por importe de 527 millones de euros, en 2007. 

La Fiscalía Anticorrupción denunció a Casanova por delito contra el mercado al difundir noticias falsas 

El 23 de junio de 2008, Trinitario Casanova comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que había suscrito un compromiso irrevocable de venta de su participación a la sociedad gibraltareña Blueprime, bajo la condición de que el comprador tuviese derecho de compra sobre el 20% del capital de Banco Popular. 

Sede de la CNMV, en Madrid.
Sede de la CNMV, en Madrid. Efe.

Un día después precisó en otro comunicado a la CNMV que sus acciones en Popular estaban pignoradas en garantía de una operación de financiación, y dos días después aclaró que en realidad su participación era inferior al 3%. El 30 de junio volvió a enviar un comunicado al regulador del mercado informando que su participación en Popular era del 2,098%.

Unas semanas después, en el mes de julio, Casanova informó a la CNMV que había vendido su grupo inversor, Hispania, al empresario José Ramón Carabante, incluyendo una participación en Popular que era, tan solo, del 0,636%. 

Durante esos días el diario económico gratuito Negocio publicó que un grupo de empresarios mexicanos liderados por Carlos Slim preparaban una opa sobre Popular, lo que provocó fuertes incrementos en el valor en Bolsa del banco español. 

Carabante se hizo con la compañía de Trinitario Casanova poco después de que Martinsa Fadesa entrara en concurso

La CNMV denunció en el mismo mes de junio de 2008 ante la Fiscalía General del Estado presunto delito contra el mercado sobre la alteración del valor de las acciones de Popular. En noviembre de ese año la Fiscalía Anticorrupción presentó denuncia en un juzgado de instrucción contra Trinitario Casanova por difundir noticias falsas para alterar el precio de Popular.

Casanova fue condenado a un año de prisión por delito contra el mercado por la difusión de noticias falsas en 2016. El empresario murciano recurrió, y el año pasado la Audiencia Provincial de Madrid revocó parcialmente la sentencia conmutando la pena de prisión por una multa de 108.000 euros; entre los motivos de dicha revocación se destacó la dilación indebida del proceso judicial.

De Casanova a Carabante

El empresario malagueño afincado en Murcia José Ramón Carabante tomó participaciones en algunas de las grandes inmobiliarias cotizadas, como Colonial o Reyal Urbis, durante los años del boom. Sin parecer darse cuenta de que la burbuja estaba a punto de estallar, acordó la compra del grupo Hispania, del empresario Trinitario Casanova,  en julio de 2008, poco después de que se produjera la mayor quiebra ocurrida en la historia empresarial española, la de Martinsa Fadesa

Un experto en liquidaciones se hizo con las empresas de Carabante, que antes habían sido de Casanova, entre 2011 y 2012

La compra de Hispania por Carabante se valoró en 650 millones de euros, e incluía, además de una participación en Banco Popular del 0,63%, edificios de oficinas y residenciales y centros comerciales. José Ramón Carabante realizó la operación a través de su sociedad Corporación Financiera Issos, al frente de la cual situó al exministro socialista Miguel Boyer. La compra de Hispania, que cerró el ejercicio 2008 en causa de disolución, fue impropia de un empresario astuto como Carabante, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria. 

José Ramón Carabante, en el centro, junto a los pilotos y el coche de su equipo de Fórmula 1.
José Ramón Carabante, en el centro, junto a los pilotos y el coche de su equipo de Fórmula 1. Efe.

A medida que fue arreciando la crisis económica, Carabante fue dejando de lado sus negocios inmobiliarios, y en 2010 creó el primer equipo español en competir en el Campeonato Mundial de Fórmula 1, el Hispania Racing –una aventura que no duraría más de un año-, en compañía de socios como Alberto Cortina, Alberto Alcocer, Fernando Fernández Tapias, Carlos Cutillas o Luis Delso.

De Carabante a Martínez Blanco

En 2011 Carabante abandonó los cargos de administración de sus sociedades, siendo asumidos la mayoría de ellos por José Fernando Martínez Blanco, experto en liquidaciones de empresas y reestructuraciones.

Martínez Blanco llevó a cabo la absorción de las empresas de Carabante -Corporación Financiera Issos; Delfos 2002; Grupo Inversor Hispania; Salud y Medicina 2002; Smartair; Inversiones Dealman; Eagle Hispania; Marina Golf; y Las Canteras de Abanilla- a través de su sociedad Brictil, que en 2012 tomó la denominación social de Gestión de Activos Castellana 40 (GAC40)

Las cuentas del ejercicio 2012 de GAC40, a las que este diario ha accedido a través de Insight View, muestran que la situación de la compañía era ruinosa: patrimonio neto negativo por importe de 141,7 millones de euros, pérdidas de 19,4 millones, y deudas con entidades de crédito a corto plazo de 562,5 millones de euros.

En 2013 Popular refinanció la deuda de GAC40 y un año después le perdonó 220 millones

A pesar de la situación de GAC40, sus deudas fueron refinanciadas por su principal acreedor, Banco Popular. En marzo de 2013 el primer banco acreedor de GAC40 aprobó un plan financiero para el aplazamiento de deuda financiera hasta 2017, según explica las cuentas de la compañía consultadas por este diario, "por importe superior de 400 millones de deuda financiera, con carencia en la amortización de deuda hasta dicho año y condiciones contractuales mejoradas respecto a las anteriores novaciones". 

Pero el gran favor financiero de Popular a GAC40 llegó a finales de 2014, cuando la entidad condonó 220 millones de euros de deuda a la compañía. En sus cuentas de 2015, GAC40 señala que la "disminución significativa de deudas con entidades de crédito" que había registrado en 2014 se debió "al acuerdo de quita financiera por importe de 220 millones de euros de la sociedad con su principal entidad acreedora". Una quita que en 2016, cuando ya se barruntaba la crisis del banco español, llamó la atención del Banco Central Europeo.



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