Financiación autonómica Los asesores fiscales quieren que se limite la capacidad de las CCAA para fijar impuestos propios

Proponen una reforma del sistema de financiación que igualaría los recursos de las quince comunidades de régimen común, lo que haría ganar a Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha y perder a Cantabria, la Rioja y Baleares

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro ZIPI

La Constitución española confiere a las comunidades autónomas la capacidad de establecer tributos propios a partir del artículo 133. De hecho, hoy en día hay en España 82 impuestos propios repartidos por todo el país. Es un número muy elevado si tenemos en cuenta que estas figuras aportan solo un 2,2% de los ingresos autonómicos. Esto da lugar a toda una "jungla normativa" que obliga a pensar en la necesidad de limitar la capacidad de las comunidades en este ámbito ahora que está sobre la mesa la reforma de la financiación autonómica.

Esta es una de las conclusiones que plantea el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), órgano especializado del Consejo General de Economistas de España, en la nueva edición del 'Panorama de la fiscalidad autonómica y foral 2018', donde incluye un análisis específico de los impuestos propios en España y una propuesta para reformar el sistema de financiación.

A su parecer, el sistema actual es "innecesariamente complejo y oscuro". Andalucía, una región relativamente pobre, es la comunidad que sale peor tratada, y Cantabria, que está entre las más ricas, recibe más recursos por población ajustada. Entre ellas hay una brecha de 31,6 puntos, puesto que los recursos que recibe Andalucía están un 6,7% por debajo de la media y los de Cantabria, un 24,7% por encima. Y para el REAF esto no tiene sentido.

Lo mismo para todas

Por eso, proponen un sistema que acumule todos los recursos normativos en un solo bloque y que se repartan por comunidades según un único índice de necesidades, con la correspondiente compensación de las diferencias de capacidad tributaria. Haciendo esto, el sistema daría 2.407 euros por unidad de necesidad a todas y cada una de las 15 comunidades de régimen común, siempre que ejerzan un esfuerzo fiscal igual al de referencia.

De esta forma, sería un sistema horizontalmente equitativo, que no discriminaría entre comunidades y que todo el mundo entendería. Las CCAA que hoy están infrafinanciadas (Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha) recibirían más recursos con la propuesta de los asesores fiscales. Y las que hoy están sobrefinanciadas (Cantabria, La Rioja y Baleares), recibirían menos.

Eso sí, habría que añadir un mecanismo de transición para las regiones que saldrían perjudicadas con la reforma. Si no, no sería posible desde el punto de vista político. Se podría establecer una compensación transitoria de adaptación durante cuatro años para que no sufrieran una merma de recursos de golpe, sino de forma gradual.

Modificar la definición de ingresos normativos para sacar el IVA y los Impuestos Especiales de los tributos cedidos

No es el único cambio que proponen los asesores, también creen que la actual definición de ingresos normativos es demasiado amplia y que la cesión de IVA y de Impuestos Especiales debería ser retrotaída por falta de capacidad normativa sobre estas figuras. A su parecer, los ingresos tributarios contemplados en el modelo solo deberían incluir las figuras sobre las que regiones tienen competencias para cambiar la base y los tipos.

Con este cambio, los ingresos normativos pasarían de ser 95.717 millones (datos 2015) a ser 53.375 millones y habría que reconocer un aumento de los recursos vía transferencia y fuera de la recaudación normativa. De esta forma no se alterarían los recursos puestos a disposición de las CCAA y se daría más transparencia al sistema.

Armonizar Sucesiones y Patrimonio

También habría que armonizar algunas figuras, como el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y el del Patrimonio. En concreto, los asesores fiscales se inclinan por armonizar totalmente la definición de la base imponible y fijar una tarifa mínima. De esta forma, explican, se evitaría la competencia fiscal y la “perversa” carrera hacia la desaparición de unas figuras importantes para la equidad.

Y, en paralelo, habría que revisar de forma sustancial los incentivos a la tributación propia, incentivando el uso del IRPF y poniendo ciertas barreras a la creación de figuras propias. Por ejemplo, el REAF cree que debería ser obligatorio, antes de crear un impuesto, realizar un análisis coste-beneficio, pues muchas veces los costes superan a la recaudación. Además, consideran conveniente la fijación de un patrón común para el establecimiento de tributos que gravan el mismo objeto imponible.

Para finalizar, resaltan la importancia de reformar el mecanismo de actualización del sistema de financiación para evitar distorsiones en la equidad horizontal y no exponer a las comunidades a las vicisitudes del ciclo. El que está vigente en estos momentos permitió que los recursos bajaran casi un 5% entre 2007 y 2015, a pesar de que las necesidades del sistema han aumentado un 9,9% en ese periodo.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba