Economía

Pablo Isla, el acierto de Ortega que no supo ver El Corte Inglés

El fundador de Inditex apostó por dar el poder ejecutivo a un miembro externo de la familia. Un escenario que no ha sucedido en la firma que fundó Ramón Areces

Pablo Isla, presidente de Inditex.
Pablo Isla, presidente de Inditex. Efe.

Esta semana Inditex y El Corte Inglés han protagonizado las portadas de los principales medios económicos. La primera presentó unos robustos resultados de su primer trimestre fiscal y convenció al mercado con su estrategia física-online. La segunda vivió el primer cese en su historia de su presidente y alimentó las dudas que existen sobre su futuro. Unas situaciones opuestas de estos gigantes familiares que los expertos comparten que se debe a una decisión: el nombramiento de Pablo Isla como presidente ejecutivo de Inditex por parte de Amancio Ortega.

Una iniciativa que tenía como objetivo separar el capital del poder ejecutivo. Algo que le habría venido muy bien a El Corte Inglés en todo este período de guerra familiar en el accionariado. Ortega entregó en 2011 el timón de su imperio a Pablo Isla, en vez de dar el relevo de la compañía familiar a algún miembro de la familia. Una opción que sí se ha producido en El Corte Inglés. El fundador Ramón Areces nombró a su sobrino Isidoro Álvarez como sucesor y este último dió el relevo a su sobrino Dimas Gimeno. Una decisión que no gustó a las hijas de Isidoro.

Pero el fundador de Inditex supo anticiparse a los conflictos familiares. “Fue un gran acierto este relevo, un perfil como el de Pablo Isla habría cambiado la situación en El Corte Inglés”, afirma Francisco López Lubián, profesor de Finanzas de IE Business School. “Un Inditex con Amancio Ortega habría continuado bien pero no tan bien como está ahora”, añade Jacinto Llorca, especialista en distribución y autor del libro 'Objetivo: vender más’.  

El presidente de Inditex llegó a la compañía en 2005 como consejero delegado tras su trayectoria profesional en empresas como Altadis o el Banco Popular. Nacido en Madrid el 22 de enero de 1964 y licenciado en Derecho por la Universidad Complutense, Isla es abogado del Estado desde 1988, año en el que fue número uno de su promoción. Ortega apostó por un profesional sin vinculación con la familia y sin experiencia en el textil.

Pablo isla fue el encargado de arrancar el proyecto de venta por internet de Inditex y ya está presente en 49 de sus mercados

Y es que los datos avalan la gestión de Isla. El presidente ejecutivo de Inditex tomó el mando de una compañía que contaba con 6.000 tiendas repartidas en 86 países y con 13.700 millones de euros en ventas. Ahora, siete años después, estas cifras se elevan hasta los 7.400 establecimientos en 96 países y con 25.300 millones de facturación. Unos datos que se reflejan en Bolsa. Desde 2011, Inditex multiplica por tres su capitalización que ronda los 100.000 millones de euros.

No obstante, su gran éxito ha sido guiar al gigante de Amancio Ortega en su adaptación online. “Isla ha dotado a Inditex de un sistema de trabajo rápido y autónomo”, valora Llorca. El presidente de Inditex fue el encargado de arrancar el proyecto de venta por internet de la compañía y ya está presente en 49 de sus mercados. Su modelo de tienda física y online está logrando grandes avances. Por otro lado, la digitalización también se ha incorporado en la gestión de inventarios y en la agilización de procesos logísticos.

Mala gestión de la crisis 

Inditex ha logrado esta expansión sin deuda. Es más, la compañía de Amancio Ortega cuenta con una posición financiera neta que ronda los 6.500 millones de euros. Un hecho que tampoco sucede en El Corte Inglés. La compañía cuenta con una deuda que ronda los 4.000 millones de euros, que tiene relación con "la gestión de la crisis donde la compañía se lanzó a la apertura de nuevas tiendas y sufría por sus elevados precios", considera Francisco López Lubián. 

En 2008, el Corte Inglés contaba con 69 tiendas. En 2018, su expansión ha alcanzado los 92 centros, sólo dos de ellos en Portugal y resto en España. "Ahora cuenta con centros muy poco rentables y sus macroinmuebles tienen una difícil salida", valora Jacinto Llorca. El efecto de la crisis se dejó sentir en las cuentas de El Corte Inglés. Aunque acumula tres años de recuperación, los 15.505 millones de euros de facturación con que cerró el ejercicio 2016, últimas cuentas, están lejos de los 16.413,4 millones de euros de 2010.

Por lo tanto, El Corte Inglés debe ponerse manos a la obra para remontar la situación. "La compañía ha perdido a los millennials, cuentan con una cultura digital muy baja y, por último, existen problemas de rentabilidad vinculado a la gran plantilla y superficie con la que cuenta", afirma el profesor.  "El Corte Inglés necesita un liderazgo fuerte y alguien ajeno a la compañía", apunta el especialista en distribución. Una exigencia que ahora recae sobre el nuevo presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa. El ejecutivo tiene ante sí la oportunidad de convertirse en el nuevo Pablo Isla. 

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