Rescate bancario

El Gobierno encuentra una solución para que CAM y Unnim no disparen el déficit

El Fondo de Garantía tiene sobre la mesa una fórmula para evitar generar déficit al Estado: traspasar los esquemas de protección (EPAs) a los fondos que están comprando el ladrillo de BBVA y Sabadell

Nadia Calviño recibe la cartera de Economía de manos de Román Escolano.
Nadia Calviño recibe la cartera de Economía de manos de Román Escolano. EFE

Se trata de una de las negociaciones de mayor relevancia en la banca de los últimos años. Dos grandes entidades como BBVA y Sabadell, el Banco de España, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) y los ministerios de Economía y Hacienda llevan meses tratando de resolver unas de las grandes cuentas pendientes de la banca en la crisis: las garantías que se dieron en las subastas de entidades nacionalizas, los conocidos como esquemas de protección de activos (EPAs).

El principal objetivo y complejidad es cómo liquidar los EPAs de CAM y Unnim sin generar un agujero al FGD y sobre todo, sin provocar un desvío del déficit estatal.

Tras años de déficits constantes, el Fondo público lleva dos años generando superávit: de 468 millones en 2016 y 356 millones en 2017. Cuando está cifra está en números rojos, afecta a la contabilidad estatal.

Para ello, el Fondo de Garantía está trabajando en una estructura para diferir el impacto de las ventas de las carteras de CAM (Sabadell) y Unnim (BBVA), según diversas fuentes financieras consultadas por Vozpópuli.

La estructura elegida

Según las mismas fuentes, la idea que está sobre la mesa es no considerar la venta de las carteras de CAM –en negociación- y Unnim –a Cerberus- a efectos del EPA. Se dejaría de esta forma que el EPA se trasladara a las nuevas sociedades que creen Sabadell con fondos y BBVA con Cerberus y las pérdidas no se asumirían hasta que las nuevas compañías vendan en mercados los activos.

Desde Economía señalaron que todavía es pronto para avanzar qué se va a hacer con el FGD. Tras el cambio de Gobierno, Nadia Calviño ha mantenido los trabajos previos de Luis de Guindos y Román Escolano, pero lo quiere revisar todo a fondo.

El objetivo de esta estructura es evitar las pérdidas millonarias que provocaría vender todos los activos de Unnim y los de CAM de golpe a fondos oportunistas, que exigen mayores descuentos. BBVA y Sabadell están presionando para hacerlo por la exigencia del BCE y los inversores de que se deshagan cuanto antes de todo el ladrillo heredado en la crisis.

Salvar las cuentas del Fondo de Garantía es clave tanto para el Estado por el déficit como para los bancos, para no tener que hacer otra derrama

Para compensar por esta situación, Sabadell y BBVA han ofrecido al Fondo de Garantía asumir más de un 20% de las pérdidas de los EPAs, como adelantó este diario.

BBVA ya pactó con Cerberus vender su ladrillo –incluido el heredado de Unnim- por 5.000 millones de euros, a una sociedad participada en un 80% por el fondo y un 20% por el banco español. La permanencia de este en el capital de la nueva sociedad es clave para que se pueda mantener el EPA en activo.

Rajoy aprueba por la vía rápida el nombramiento de Hernández de Cos
Rajoy aprueba por la vía rápida el nombramiento de Hernández de Cos Banco de España

En el caso de Sabadell, todavía se está negociando la fórmula y la estructura con la que venderá más de 10.000 millones a los fondos el próximo mes. Esta semana se espera que reciba las ofertas vinculantes.

La cuestión del superávit/déficit del FGD no sólo es importante para el Estado, también para los bancos, ante la amenaza de que otro agujero del Fondo provoque una nueva derrama. El FGD tenía, a finales de 2017, 1.990 millones de fondo patrimonial, lejos todavía de los 8.000 millones que llegó a tener en 2009.

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba