Pensiones

El Pacto de Toledo recupera el IPC para actualizar las pensiones

El PP claudica y accede a que las pensiones vuelvan a actualizarse en línea con los precios en tiempos de bonanza económica, pero sigue reclamando una excepción para las épocas de recesión

Pensionistas manifestándose por las pensiones
Pensionistas manifestándose por las pensiones EFE

Una de las grandes repercusiones que podíamos anticipar del cambio de Gobierno es que la llegada de Sánchez a La Moncloa acercaba más que nunca la vuelta al IPC como elemento troncal del sistema de pensiones. Dicho y hecho. El PSOE gobierna desde hace solo doce días y ya hay acuerdo en el Pacto de Toledo para volver a vincular las pensiones al IPC.

El acercamiento entre los grupos se ha producido este martes, en la primera reunión de la Comisión parlamentaria desde que salió adelante la moción. Aún no hay un acuerdo totalmente cerrado ni se ha pactado la redacción de la recomendación dos, pero hoy todos los grupos coinciden en la necesidad de asegurar el poder adquisitivo de las pensiones.

Y eso supone subir las prestaciones al ritmo de la inflación, e incluso por encima del nivel que marquen los precios en épocas de bonanza económica. Tras muchas negociaciones y bandazos, hoy no hay fisuras en ese aspecto. Pero quedan flecos por cerrar. Los grupos siguen sin ser capaces de ponerse de acuerdo en qué hacer cuando vuelvan las vacas flacas y llegue una nueva recesión.

PP, Ciudadanos y PDeCAT siguen reclamando que las pensiones más altas se puedan desligar de la inflación en épocas de recesión

PP, Ciudadanos y PDeCAT siguen reclamando una excepcionalidad en tiempos de crisis que permita desligarse del IPC y diferenciar entre las pensiones más altas y las bajas. PSOE, ERC y Podemos no están de acuerdo y quieren que se asegure siempre el IPC a todos los pensionistas, con independencia del ciclo económico.

Rechazan de plano la posibilidad de hacer una distinción entre pensionistas y blindar solo las mínimas en la revisión de recomendaciones, aunque los socialistas, que quieren asegurar el consenso a toda costa, no se aferran tanto a esta petición y prefieren que el Gobierno lo negocie con las organizaciones sindicales y patronal.

La reforma del PP

La vinculación de las pensiones con el IPC se rompió en 2013 con la reforma del Partido Popular, que introdujo un nuevo índice de revalorización muy duro, que impedía que las prestaciones subieran por encima del 0,25% mientras el sistema estuviera en déficit. Los primeros años no hubo problema porque los precios estuvieron muy bajos e incluso en negativo y dejaron que los pensionistas siguieran ganando poder adquisitivo.

Pero a finales de 2016 los precios empezaron a remontar y los pensionistas empezaron a sufrir la dureza del nuevo índice de revalorización. Por ejemplo, en 2017 perdieron casi un punto de poder de compra. Y las cosas pintaban realmente mal para 2018, de ahí que el propio Gobierno del PP cediera a la presión e incluyera una subida de las pensiones del 1,6% en los Presupuestos de 2018.

El acuerdo con PNV para salvar el Presupuesto dio carpetazo a la reforma de 2013 al no aplicar el índice de revalorización y retrasar la entrada en vigor del factor de sostenibilidad, la otra pata de la reforma. Y el acuerdo de este martes del Pacto de Toledo la entierra definitivamente y hace borrón y cuenta nueva. Los precios vuelven a actualizarse con el IPC de forma automática.

El Gobierno tendrá que plantear una nueva reforma del sistema para poder financiar las subidas de pensiones

¿Cómo se subían las pensiones antes de 2013? El Gobierno de turno incluía una subida en los Presupuestos en función de sus previsiones de inflación. Y al final de año compensaba a los pensionistas con otra subida si finalmente los precios habían sido más altos de lo que había previsto. Puede que el Gobierno de Sánchez recupere esta misma fórmula.

En cualquier caso, lo más probable es que el nuevo Gobierno plantee una reforma del sistema, puesto que Sánchez ha elegido para el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a Magdalena Valerio, toda una experta en la materia. Además, todos los expertos coinciden en lo caro que resulta vincular las pensiones al IPC, así que harán falta nuevos ingresos.

En los Presupuestos alternativos que hizo el PSOE cuando aún estaba en la oposición, se incluyó una propuesta para la Seguridad Social que pasaba por mejorar la calidad del empleo eliminando los elementos más conflictivos de la reforma laboral, sacar algunos gastos del sistema y financiarlos con Presupuestos, y crear dos nuevos impuestos para mejorar los ingresos: uno a los bancos y otro a las transacciones financieras. Veremos si mantienen la propuesta.

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