El rey Felipe VI y la reina Letizia han viajado hasta Salamanca este martes con motivo de dos actos oficiales. El primero, la visita al centro de láseres pulsados e inauguración del láser de petavatio VEGA-3 en Villamayor, y el segundo, la celebración del 30º aniversario de la firma de la Magna Charta Universitatum en la Universidad de Salamanca.

Los reyes Felipe y Letizia, en Salamanca.

Para la ocasión, Letizia Ortiz, que cumplió 46 años el pasado 15 de septiembre, ha estrenado un vestido blanco con mini cuadraditos de Massimo Dutti, de corte midi, falda plisada, manga francesa y botonadura en el hombro. Se trata de un diseño de la colección primavera-verano 2018, cuyo precio es de 89,95 euros y que todavía está disponible en algunas tiendas físicas.

El nuevo estreno de la reina Letizia.

La reina lo ha combinado con un cinturón en tono azul marino, salones destalonados de Carolina Herrera también en azul, cartera de la misma firma y pendientes de Chanel en forma de pluma, realizados en oro blanco y diamantes, cuyo precio es de 6.400 euros.

El vestido es de Massimo Dutti y los zapatos de Carolina Herrera.

El vestido le ha jugado dos malas pasadas

Sin embargo, su nuevo vestido le ha jugado dos malas pasadas. La primera, debido a su abertura frontal, que se le ha abierto cuando iba caminando y ha tenido que cogerse con las manos apresuradamente. Por unos momentos ha dejado al descubierto sus tonificadas piernas y ha lucido bronceado.

El nuevo vestido de Letizia le ha jugado dos malas pasadas.

Otras de las malas pasadas que le ha jugado el vestido es que cuando se encontraba posando ante los medios, el sol ha hecho de las suyas, y se le transparentaba la falda, dejando a la vista las silueta de la reina.