Casi un año después de su separación de Enrique Ponce, Paloma Cuevas coge impulso y reaparece por la puerta grande, más sexy que nunca. Esta semana la hemos podido ver como portada de una de las revistas más importantes del país, en lo que a crónica rosa se refiere, ¡Hola!, y lo cierto es que ni el posado ni las palabras de la empresaria han pasado desapercibidos.

Mientras su ex sigue viviendo su idílico romance con su novia veinteañera, Ana Soria, Paloma continúa con su discreta vida. Un día a día que, sin embargo, ahora brilla más.

Paloma Cuevas, más fuerte y guapa que nunca

Paloma Cuevas ha reaparecido en la prensa con un reportaje fotográfico en el que posa con "su imagen más impresionante". Así la describen en la publicación.

Casi doce meses después del anuncio de su separación con el torero, la empresaria, de 48 años, está viviendo uno de sus mejores momentos gracias a su entereza, familia y profesión. Aunque sin dar demasiados detalles para no perder la elegancia que la caracteriza, la cordobesa se ha pronunciado sobre el torero pero sin aludirle directamente a él.

Paloma asegura: "A pesar del golpe que me ha dado la vida, la vida es muy bella y es apasionante dejar que te sorprenda".

A pesar del golpe que me ha dado la vida, la vida es muy bella y es apasionante dejar que te sorprenda

"Paloma ha sabido afrontar esta nueva etapa de su vida de la mejor manera: recordando lo positivo y deseando lo mejor al padre de sus hijas. (...) Hay que seguir creyendo en la vida, en el amor y la familia por encima de todo. (...) Ella es una mujer de grandes valores y el matrimonio y la familia están en los primeros lugares de la lista, pero también se le ha abierto una ventana nueva desde la que empieza a ver el futuro con otros ojos, los de la confianza en el porvenir. Llega el momento de emprender el vuelo", dicen de ella en la revista.

Con su sexy posado y sus palabras de optimismo, Paloma Cuevas también parece mandar un claro mensaje a su ex: ya no te necesito.

Paloma Cuevas habla por primera vez de su divorcio

Centrada en su trabajo y en sus hijas

Durante este último año, Paloma Cuevas ha optado por seguir con su línea, elegante y discreta.

Para ella, estos últimos meses han sido muy duros, pues a la drástica separación se sumó la opinión pública, que juzgó de pronto la calidad de su matrimonio tras saberse que Ponce había estado dos años viendo a Ana Soria a escondidas.

Sin embargo, el tiempo pasa para todos. Y Paloma ya vuelve a sonreír. ¿Los motivos? Su trabajo y sus hijas, Bianca y Paloma, las dos pequeñas que tuvo con el torero.

En cuanto a su trabajo, Paloma Cuevas lleva un tiempo trabajando en un nuevo proyecto que la tiene muy ilusionada junto a Rosa Clará. Ambas han viajado a Estados Unidos y México para diseñar la colección de fiesta exclusiva que preparan para 86 países. Este es sin duda un gran paso para la cordobesa, pues aunque ya ha diseñado muchos de los vestidos de Rosa Clará y los ha lucido numerosas celebraciones, esta es la primera vez que crea una colección como tal.

¿Y el divorcio para cuándo?

Aunque tras un año tanto Paloma Cuevas como Enrique Ponce han seguid con sus vidas, aún no han firmado el divorcio.

Los motivos parecen ser los planes de Paloma y sus hijas, pues se las quiere llevar fuera de España, para protegerlas del escándalo mediático que ha supuesto su separación. Además tiene en mente nuevos proyectos profesionales que podrían afectar al reparto de propiedades. 

Estos planes en el extranjero serían los motivos por los que se podría estar retrasando el proceso de divorcio. El torero podría no estar de acuerdo con ello. Mientras tanto, la exmujer de Ponce y sus hijas sigue viviendo en su espectacular piso de Pintor Rosales en Madrid. 

Por ello, Paloma Cuevas ha acabado contratando a su propia abogada, especializada en Derecho de Familia. Esto podría poner de manifiesto que la cordialidad del matrimonio es de cara a la galería. Veremos cómo acaba todo y si finalmente se divorcian como desean.

Paloma Cuevas y Enrique Ponce

¿Crees que Paloma Cuevas encontrará de nuevo el amor?