En plena Costa Brava, más cerca del Mediterráneo que de la ciudad de Girona, se ubica una masía catalana cuyas raíces históricas se remontan al siglo XVIII. Un lugar, en la actualidad considerado un auténtico remanso de paz, donde es posible reconectar con uno mismo y dejar atrás el ritmo frenético de la vida de ciudad para disfrutar a cada paso de la experiencia que se ofrece en su interior.

Acceder a Mas de Torrent Hotel & Spa es sinónimo de atravesar las puertas hacia un completo bienestar físico y mental. Y es que, una vez se accede a sus instalaciones el ritmo baja y la calma llega. Un hotel convertido desde hace más de 30 años en referente de lujo de la zona por cuyas instalaciones han pasado personalidades que buscaban un lugar de descanso discreto y elegante como Coco Chanel, Salvador Dalí, Sert, Josep Pla o Néstor Lujan convirtiéndose en refugio de escritores y artistas y en el lugar de encuentro de la alta burguesía catalana.

Lujo y exclusividad a partes iguales

Al fondo, la masía © Mas de Torrent

Entre olivos centenarios, buganvillas, lavandas, romeros y el canto de los pájaros, al fondo comienza a percibirse una bella estructura de piedra que da forma al edificio principal de este Relais&Châteaux: una masía catalana del siglo XVIII construida sobre grandes muros de piedra que aún hoy día conserva sus arcos típicos, su bóveda interior de estilo catalán y sus suelos originales de baldosas de terracota hechas a mano.

Salones de lectura © Mas de Torrent

Lo que antaño se destinaba al cobijo de animales y almacenaje de paja y productos de la tierra, la planta baja, conforma a día de hoy los espacios comunes del hotel como la recepción de Mas de Torrent, el restaurante con su bodega y sus bellos salones de lectura en donde cada tarde se sirve té y café con una pequeña merienda. La parte de arriba, con sus vistas al Ampurdán entre sus grandes arcadas y a la naturaleza y al jardín que puebla todos los rincones del hotel se lleva una de las mejores partes, las suites más personales en las que se respira ese aire histórico.

Sin embargo, estas no son las únicas habitaciones con las que cuenta Mas de Torrent, puesto que en los alrededores de este edificio principal se distribuyen el resto de suites con las que cuenta el hotel, como si de casas individuales se tratasen. Espacios amplios, creados para el disfrute en la intimidad de parejas o familias que buscan en plena Costa Brava un rincón en el que descansar, mimarse y desconectar del día a día. Todas ellas cuentan en su interior con un jardín o una piscina privada para uso de los clientes, además de que existen también espacios comunes de terraza, jardines y piscina para el uso de toda la clientela.

Villa privada en Mas de Torrent © Mas de Torrent

Uno de los puntos fuertes del hotel, además de la ubicación y de la historia que lleva a sus espaldas Mas de Torrent, es su gastronomía. En manos del chef Ramón Freixa, Mas de Torrent ofrece una perfecta combinación de producto, territorio, raíces y modernidad. Su propuesta se basa en la combinación del recetario clásico con una depurada técnica de vanguardia dando lugar una minuta en la que se ofrecen vegetales, pescado, caza y productos de montaña que se maridan con más de 700 referencias de su carta de vinos.

Naturaleza y mimos

El cuidado físico y mental, en línea con la naturaleza de este espacio, ha llevado a Mas de Torrent a convertirse en un lugar en el que cuidarse por dentro y por fuera. Su spa con más de 600 metros cuadrados ofrece todo lo necesario para recuperar el equilibrio personal a través de su piscina y circuito de aguas, su sauna y hammam y sus diversos tratamientos. Además de ofrecer a diario sesiones gratuitas de yoga para todos sus clientes, rutas de bicicleta BTT y canchas de tenis y padel destinadas a pequeños torneos entre los clientes del hotel.

Spa © Mas de Torrent

Y, por si Mas de Torrent se queda corto, los alrededores del Ampurdán son una opción perfecta para descubrir en primera persona la belleza de la provincia de Girona y sus pequeños pueblos plagados de historia, galerías de arte y algunas de las calas más mágicas del Mediterráneo como Pals, Peratallada o Begur.