Desde la heterodoxia

Por qué se nos escapa el presente

El novelista francés Gustave Flaubert tenía una frase que bien se puede aplicar a la realidad económica, política y social patria actual: “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He aquí por qué se nos escapa el presente.” La recesión de balances derivada de la mayor burbuja inmobiliaria de la historia nos encadena. Las soluciones adoptadas para hacer frente a la misma nos torturarán en nuestro devenir futuro, salvo un cambio radical de políticas que, sinceramente, no espero. ¿Y qué decimos del presente? Pues que obviamente se nos escapa de las manos por no hacer aquello que era justo y eficiente.

Como en Grecia, intentarían imponer al nuevo gobierno, esa austeridad que relajaron conscientemente en el período 2014-2015

Bajo este cuadro temporal, permítanme explicar el ciclo de la economía española, su relación con las políticas fiscales y monetarias, su conexión con el ciclo de deuda e inversión externa y, finalmente, su correspondencia con la situación del sistema bancario español. Los motores de crecimiento patrios son, por un lado, la relajación del ajuste presupuestario y, por otro, la entrada de flujos financieros foráneos en nuestra economía, derivados fundamentalmente de la política monetaria del BCE. El objetivo último es mantener el statu quo actual de nuestro país. Si alguien cuestionará de verdad la política económica que emana de la actual Unión Monetaria, automáticamente el Banco Central le cerraría el grifo, se paralizaría el crédito, aumentaría la aversión al riesgo y emergería con toda su fuerza la fragilidad de los balances bancarios. Y finalmente, como en Grecia, intentarían imponer al nuevo gobierno, esa austeridad que relajaron conscientemente en el período 2014-2015. De ello ya hemos hablado largo y tendido y no me extenderé más.

Ciclo económico y ciclo de deuda

Lo más interesante es analizar la relación del ciclo económico con el de deuda, el de inversión externa y la situación bancaria. Para ello acudimos a los datos actualizados relativos al ciclo de endeudamiento de nuestro país a partir de los datos de Cuentas Financieras de Banco de España, así como la composición de la posición de inversión internacional neta de España a partir de los datos de Balanza de Pagos de Banco de España. Finalmente se analiza las necesidades de capital de los cinco grandes bancos españoles.

El Banco de España actualizó el 15 de abril los datos de la deuda de nuestro país recogidos, a cierre de 2015, dentro del apartado de estadísticas, en el epígrafe cuentas financieras de la economía española, concretamente en el capítulo 2. Éstos nos permiten analizar la dinámica de deuda total, pública y privada, y externa de nuestro país. La deuda total superalos 4 billones de euros, y representa un 393,3% del PIB. Mientras que la deuda de la administración central se ha reducido algo por la devolución de parte del rescate bancario, aumenta la de las comunidades autónomas, y continúa el desapalancamiento de sociedades no financieras, y, sobretodo, de entidades financieras y de las familias españolas. La cifra sigue siendo muy superior a la de 2007.

España continuaría consolidándose como un centro estratégico de mano de obra barata donde ensamblar productos manufacturados, pero nada más

A partir de esos datos, elaboramos la evolución de la deuda externa. Y es aquí donde el deterioro es importante. La deuda externa alcanzó el máximo histórico en el primer trimestre de 2015 casi los 1,2 billones de euros, un 114% del PIB, y apenas se ha reducido. El 48% de esa deuda externa corresponde a la deuda de las administraciones públicas (en el año 2008 solamente representaba el 20%). Bajo este contexto, los países acreedores, dentro del Euro, ante cualquier incremento de la aversión al riesgo en los mercados, que haría impagable nuestra deuda total y externa, nos impondrán más devaluación salarial y más austeridad fiscal. Teniendo en cuenta nuestra experiencia histórica, España continuaría consolidándose como un centro estratégico de mano de obra barata donde ensamblar productos manufacturados, pero nada más. El valor añadido seguiría yéndose fuera. Además habría otro efecto colateral: los acreedores presionarían para continuar con un proceso de privatizaciones que abarque servicios básicos, desde la educación y sanidad hasta el agua, pasando por servicios municipales.

Ciclo económico, ciclo de inversión y situación bancaria

La situación se agrava si analizamos la composición de la posición de inversión internacional neta de España. Mientras en el último año apenas se ha incrementado la inversión directa extranjera en 8.000 millones de euros, la inversión foránea especulativa que había superado el billón de euros, empieza a disminuir. Los flujos de inversión extranjeros se han destinado básicamente a financiar al Tesoroy a las emisiones de bonos corporativos de las grandes empresas. Apenas hay mejora en nuestro aparato productivo. En definitiva, el crecimiento español se está financiando con más deuda pública -con soberanía monetaria no sería necesaria más deuda para financiar ese gasto-, induciendo a su vez a un aumento de la deuda externa neta, en niveles récord. Y ahora el BCEsustituye a ese flujo foráneo, pero, acuérdense, sin mutualizar deuda, ya que se mantienen en el balance del Banco de España.

La situación de los balances bancarios y el déficit de capital siguen siendo preocupantes

En este escenario, la situación de los balances bancarios y el déficit de capital siguen siendo preocupantes. Según los cálculos realizados y actualizados continuamente por Centre for Risk Management HEC, ubicado en Laussane, si vinieran mal dadas, el déficit de capital total de los cinco grandes bancos españoles (Santanter, BBVA, CaixaBank, Banco Popular, Banco Sabadell y Bankia), se aproxima a los 83.000 millones de euros. La cifra es demasiado elevada, si bien hay países cuyos déficits de capital son mucho mayores (especialmente Reino Unido y Francia).

De nuestro análisis, en definitiva, se derivan tres ideas básicas. Primera, apenas hay mejora en nuestro aparato productivo, simplemente las élites han decidido inducir crecimiento económico –saltándose su ortodoxia- para mantener el statu quo actual. Segunda, la propensión al riesgo de los mercados financieros, variable no controlada por los gobiernos, permite evitar los males de la actual situación de inestabilidad financiera. Tercera, las necesidades de capital de la banca española, si vinieran mal dadas, son muy superiores a lo asumido por las autoridades económicas y monetarias. Parafraseando a Flaubert, ¡el pasado nos encadena, el futuro nos tortura, y el presente se nos escapa!


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba