OPINIÓN

El conchabe entre la banca y el regulador

La independencia de los Bancos Centrales en realidad se impulsó cuando se abandonó el patrón oro y se impuso el actual sistema monetario “fiat”. Había que cortocircuitar que los Estados soberanos pudieran y debieran utilizar las políticas fiscal y monetaria.

El conchabe entre la banca y el regulador.
El conchabe entre la banca y el regulador. Tere García

Sin duda alguna una de las noticias más importantes de la semana ha sido la comparecencia de la inspección del Banco de España ante la comisión de investigación de la crisis bancaria en el Congreso de los diputados. La denuncia fue clara, contundente: la banca "ha capturado" al supervisor. ¿Han visto ustedes alguna información y análisis detallado sobre este asunto en los medios de comunicación patrios? Sí, sí, me refiero a esos medios del Totalitarismo Invertido que ante su decadencia no dudan en inventarse bulos sobre hackers rusos con la clara intención última de restringir la información en las redes. Pero vayamos a lo importante, no nos distraigamos.

José Antonio Delgado, expuso a los diputados de la comisión de investigación de la crisis bancaria un duro informe en el que denunció "la captura del supervisor"

El secretario de la Asociación de Inspectores del Banco de España, José Antonio Delgado, expuso a los diputados de la comisión de investigación de la crisis bancaria un duro informe en el que denunció "la captura del supervisor" por "la influencia de las entidades supervisadas". Pero Delgado dejó más perlas en la comisión de investigación. Dos de ellas muy inquietantes. La primera, además, desconcertante: "La influencia de la industria ha ido modulando la supervisión, de modo que con un supuesto buen clima de diálogo entre supervisor y supervisado, se ha ido relajando la aplicación de medidas correctivas sobre las deficiencias observadas por los inspectores, sustituyendo la emisión de actas de inspección por relaciones de hechos o meras recomendaciones, cuyo seguimiento ha presentado notables lagunas”.

La segunda, sobretodo, desesperante: “Esta negativa influencia de las entidades en el supervisor es una de las causas (aunque no la única) que explica uno de los hechos que hemos denunciado en el pasado y que, lamentablemente, seguimos teniendo que denunciar en el marco del Mecanismo Único de Supervisión: que se aparte de la inspección de determinadas entidades a compañeros que, cumpliendo fielmente con el trabajo que tenemos encomendado, destapan deficiencias, irregularidades o déficits patrimoniales en dichas entidades que se tratan de minimizar o de ocultar".

¿Me puede alguien explicar cómo es posible que un ex director general de Regulación del Banco de España sea el actual presidente de la patronal bancaria?

Por cierto, a colación de esto, ¿me puede alguien explicar cómo es posible que un ex director general de Regulación del Banco de España sea el actual presidente de la patronal bancaria, es decir, de la Asociación Española de Banca (AEB)? ¿Me puede alguien explicar por qué algunos miembros del regulador favorecieron una concentración bancaria que solo alienta unos bancos demasiado grandes para quebrar?

Bancos Centrales independientes: ¿para qué?

Con estos mimbres, la pregunta es muy clara, ¿para esto querían algunos los bancos centrales independientes? Recordemos que uno de los mantras del “pensamiento único” era la necesidad de un regulador independiente. Pero ¿para qué? ¿Para favorecer subidas artificiales en los precios de los activos financieros e inmobiliarios, hacer inestable la economía y favorecer las desigualdades? ¿O para no ejercer su labor de supervisión correctamente? Y este último aspecto es donde la actuación del regulador ha sido más deplorable, es decir, en su labor de supervisión y guardián del sistema bancario. La razón es evidente: los responsables de la inmensa mayoría de los bancos centrales parten de un prejuicio favorable respecto a los mecanismos de mercado, la libre empresa, y el “laissez-faire”. Cuánto menos regulación y supervisión mejor. Ya saben cómo acabó todo ello.

La independencia de los Bancos Centrales en realidad se impulsó cuando se abandonó el patrón oro y se impuso el actual sistema monetario “fiat”. Había que cortocircuitar que los Estados soberanos pudieran y debieran utilizar las políticas fiscal y monetaria para garantizar altos niveles de empleo. Uno de los instrumentos utilizados para ello fue promover la independencia de los Bancos Centrales, formados aparentemente por tecnócratas que evitarían el manoseo de los políticos, y actuarían en nombre del bien común. El problema es que los miembros de dichos Bancos Centrales tienen un “background” alrededor de teoría neoclásica, que repudia en su inmensa mayoría el uso de la política fiscal y de la soberanía monetaria. Pero además, en la mayoría de los casos, sus miembros están estrechamente vinculados al sistema financiero, y han sido copartícipes de las distintas burbujas financieras generadas en las dos últimas décadas y del rescate bancario a costa de la ciudadanía.

El porqué de la independencia de los Bancos Centrales

Veamos el problema de fondo. Tras la ruptura de Bretton Woods, los emisores de dinero, los Estados, empiezan a ser gobernados democráticamente. Por eso las élites decidieron sin titubear crear y difundir mitos que se han ido extendiendo, y que en el momento actual están muy arraigados en la intuición colectica. El objetivo no era otro que mantener sus privilegios convirtiendo la economía en una especie de religión. En primer lugar, ocultaron a la ciudadanía algo obvio, los Estados soberanos jamás pueden quebrar. En segundo lugar, promovieron la independencia de los Bancos Centrales justamente en el momento en que los Estados democráticos podían ejercer su plena soberanía monetaria y generar pleno empleo. Se intenta evitar el ejercicio de la soberanía monetaria en defensa del pleno empleo en las democracias desarrolladas.

Al final de la partida, todo terminará mal, muy mal

Con ello se pretendía, en primer lugar, y por encima de todo, limitar la eficacia de la política fiscal de los gobiernos. En segundo lugar, al pasar de un sistema donde el poder lo tenía el Tesoro a otro donde se traspasa al mercado, se genera un negocio brutal a favor de la superclase, las entidades financieras. Para ello se desregularon los mercados, de manera las entidades financieras pudieran actuar con libertad en el mercado secundario. Pero además se permitió que las entidades financieras crearan derivados a partir de la deuda pública. El negocio estaba servido. Todas estas dinámicas son partes consustanciales al proceso de financiarización de la economía global. Y ya saben ustedes que al final de la partida, todo terminará mal, muy mal. Vuelvo a plantear la pregunta inicial, ¿para qué la independencia de los Bancos Centrales? Creo que a estas alturas ya queda meridianamente claro, ¿verdad?


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