Desde la heterodoxia

La Teoría Monetaria Moderna: la alternativa a la ortodoxia (IV)

La característica diferenciadora de la Teoría Monetaria Moderna (TMM) es su visión de cómo gasta en realidad el sector público. Para ello se debe introducir el concepto de soberanía monetaria y el modo en que gastan los gobiernos que emiten su propia moneda nacional. Cuando se entiendan estos conceptos comprenderán la tomadura de pelo de las actuales élites extractivas –políticas, económicas y académicas-.

La práctica habitual es que un país adopte su propio y exclusivo dinero contable

La práctica habitual es que un país adopte su propio y exclusivo dinero contable. Si bien en muchos países existen contratos privados que se fijan en moneda contable extranjera, en los países desarrollados que emiten su propia moneda estas prácticas son prácticamente inexistentes. Sin embargo, y tristemente, existe una excepción, los países del Euro, los cuales utilizan una moneda que a todos los efectos, tal como está diseñada, es “extranjera” desde el punto de vista de las naciones individuales.

La moneda nacional se llama moneda “soberana” (moneda emitida por un gobierno soberano). Los gobiernos soberanos se reservan para sí mismos diferentes poderes que no tienen ni los individuos ni las instituciones privadas. Determinan qué dinero contable va a reconocer la contabilidad oficial. Tienen el poder de emitir monedas correspondientes a sus dineros contables. El gobierno soberano impone obligaciones tributarias en términos de su dinero contable y decide lo que aceptará como pago. Pero en qué se apoya el dinero moderno.

Qué hay detrás de una moneda

Partimos de una idea aún no entendida por muchos economistas: las monedas de un país soberano son monedas fiat, es decir, no están respaldadas por nada, ni por metales preciosos ni por reservas de monedas extranjeras. Más aún, las leyes de monedas de curso legal por sí solas no pueden explicar por qué se acepta una moneda. Entonces qué hay detrás de una moneda. Veamos la contestación o respuesta dada por la TMM.

Uno de los poderes más importantes ostentados por un gobierno soberano es la autoridad para recaudar y cobrar impuestos, y estas obligaciones fiscales son impuestas en la moneda nacional. El gobierno soberano también determina lo que puede entregarse como pago de la obligación fiscal: la moneda del propio gobierno. Los bancos privados hacen de intermediarios entre contribuyentes y gobierno y realizan pagos en nombre de los contribuyentes.

Primero el gobierno crea el dinero contable y luego impone las obligaciones fiscales en dicho dinero contable

Por lo tanto, el hecho de que todo el mundo con obligaciones fiscales pueda usar la moneda para acabar con dichas obligaciones es lo que hace que la moneda gubernamental tenga demanda y pueda ser usada en compras o en pagos de deudas privadas. En definitiva, son los impuestos los que dan respaldo al dinero. Primero el gobierno crea el dinero contable y luego impone las obligaciones fiscales en dicho dinero contable. En realidad, además de los impuestos existen otra serie de obligaciones que también tendrán el mismo efecto: multas, tasas…

Bajo estas premisas, los gobiernos soberanos tienen que llevar a cabo políticas que tiendan a reducir la evasión fiscal y a formalizar una mayor parte de la economía sumergida. Aunque no es correcto decir que los impuestos “pagan” el gasto público, la incapacidad para imponer y hacer cumplir las obligaciones tributarias limitará la cantidad de recursos que el gobierno podrá controlar. Una apreciación final, aunque hemos dicho que los gobiernos gastan y gravan en moneda (monedas y billetes) en la práctica el gobierno usa cheques y entradas electrónicas en las cuentas bancarias.

El sistema financiero como marcador electrónico

Los stocks y flujos financieros vienen denominados en dinero nacional contable que casi siempre suele ser la moneda doméstica. Cuando un estado gasta crea “activos financieros netos” en el sector no gubernamental que puede tomar la forma de reservas, títulos de deuda del Tesoro o dinero en efectivo. Las reservas son solo una forma especial de moneda gubernamental usadas por los bancos para pagarse entre ellos y para pagar al estado. Las reservas vienen a ser pagarés del gobierno. Bajo estas premisas, los stocks y flujos financierosno son más que entradas contables calculadas en dinero contable de forma que el dinero que fluye o se acumula no tiene que tener presencia física.

El sistema financiero moderno no es más que un sistema complejo de contabilidad y registro

El sistema financiero moderno no es más que un sistema complejo de contabilidad y registro. Todos los depósitos bancarios proceden de pulsaciones sobre teclas de un ordenador de un banco realizadas cuando los bancos aceptan “pagarés” de los solicitantes de un préstamo, de manera que todas las compras mediante depósitos a la vista poseen un préstamo en alguna parte (esto es al revés de lo asumido en los manuales de texto). En este planteamiento hay un problema de fondo: la continua monetización de las distintas actividades humanas constituye en sí misma un grave problema ya que amenaza la misma supervivencia de nuestra especie. Pero eso se aleja de nuestro objetivo, explicar cómo funciona hoy en día el dinero moneda. Nos queda finalmente por explicar qué es o que los gobiernos deberían hacer, es decir, detallar como deberían de ser las políticas monetarias y fiscales para monedas soberanas.


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