Desde la heterodoxia

¡Paremos a los "buscadores" de rentas!

El debate sobre la desigualdad se ha centrado fundamentalmente en los factores de producción que enfrenta al capital contra el trabajo, o a trabajadores cualificados contra trabajadores no cualificados, como reflejo de una diferente capacidad de adaptación al cambio tecnológico. Una premisa subyacente, pero oculta en el análisis, es que la creación de "ganadores" (propietarios de capital, mano de obra calificada) y "perdedores" (mano de obra no calificada) es parte integrante de la dinámica capitalista y las fuerzas del mercado que las sustentan. Por lo tanto, la política económica debería ir direccionada a una mayor redistribución desde los "ganadores" a los "perdedores", aspecto, por cierto, olvidado por el actual ínclito monclovita.

Hay un elemento que deberíamos incorporar en nuestro análisis, el papel de las instituciones, lo que Douglas North denomina las "reglas del juego"

Pero este planteamiento, se olvida de un elemento que deberíamos incorporar en nuestro análisis, y que muchas veces me comenta Javier Benegas, el papel de las instituciones, lo que Douglas North denomina las "reglas del juego" o las limitaciones derivadas de esa estructura que surge de la interacción política, económica y social. En particular, la discusión sobre el papel desempeñadopor las instituciones (formales e informales) que dan origen y soporte a la búsqueda de rentas o apropiación de la riqueza por parte de ciertos grupos (los buscadores de rentas) a través de mecanismos no competitivos.

Los buscadores de rentas

La búsqueda de rentas se produce cuando lasinstitucionestienen incentivos para deformary distorsionar el mercado, permitiendo una apropiación de la riqueza a través de fuerzas ajenas al mercado. Al distorsionar la asignación de recursos para el beneficio de algunos, la búsqueda de rentas no sólo fomenta la desigualdad, sino que también ahoga el crecimiento.

Joseph Stiglitz en El Precio de la Desigualdad (2012), especifica como la búsqueda de rentas que ahogan el crecimiento toma muchas formas, desde transferencias ocultas, pasando por subsidios del gobierno a grupos de presión, leyes que favorecen los oligopolios y una aplicación laxa de leyes de competencia. España es un ejemplo de aplicación de todos esos mecanismos que favorecen la acumulación de renta y riqueza en manos de los buscadores de rentas.

La búsqueda de rentas por parte de banqueros y financieros se hace a costa del contribuyente mediante la garantía implícita proporcionada por el gobierno

El ejemplo revelador global más importante es la industria de los servicios financieros. Se trata de la institución más importante que da forma a este comportamiento. En este caso, la búsqueda de rentas por parte de banqueros y financieros se hace a costa del contribuyente mediante la garantía implícita proporcionada por el gobierno. En España esta garantía implícita a costa de los contribuyentes es la razón fundamental de la explosión de deuda pública en el período 2008-actualidad, como ya hemos detallado hasta la saciedad. Pero además dicha garantía implícita creó dos distorsiones que perduran en el tiempo. En primer lugar, mediante la reducción de los costes de financiación de los bancos, que les otorgó una ventaja competitiva injustificada en la forma de una subvención implícita a la financiación, les permite apropiarse de más recursos de los que corresponden a sus perfiles de riesgo. En segundo lugar, la garantía implícita genera un problema de riesgo moral, al aumentar los incentivos de los bancos a asumir riesgos para obtener un mayor beneficio económico. Pero ello no equivale a la creación de riqueza. Todo lo contrario. La toma de riesgos excesivos, combinada con una infraestimación del riesgo sembró las semillas de la mayor crisis financiera y de la destrucción consiguiente de renta y riqueza. Cuando los grandes bancos quebraron y los gobiernos intervinieron, simple y llanamente socializaron pérdidas. La mayor asunción de riesgos era una mera transferencia de riqueza de los contribuyentes a la industria financiera.

Reformas institucionales

Para desalentar la búsqueda de rentas, la mejora de los códigos de conducta y normas de comportamiento son insuficientes. No valen. Es necesario garantizar una correcta alineación entre la compensación y recompensa con las conductas de riesgo para no incentivarlos y que se generen problemas de riesgo moral. La introducción de reglas formales que generen los incentivos adecuados es vital. Siguiendo a Douglas North, la búsqueda de rentas se deriva de los acuerdos institucionales que nacen en la ley y/o los reglamentos. Los lobbies españoles de ello saben y mucho.

La exposición a la pérdida debe dar a los acreedores el incentivo para controlar la toma de riesgos de los bancos

Los reguladores en el sector financiero deben empezar a trabajar en esta línea. En primer lugar deben solicitar más capital a los bancos, pero sobre activos totales, olvidándose de ciertos elementos híbridos. Además en los regímenes de resolución que se establezcan para gestionar el fracaso o quiebra de bancos globales sistémicos se debe garantizar que los acreedores soportarán las pérdidas, siendo necesaria la retirada de la red de seguridad de los contribuyentes. La exposición a la pérdida debe dar a los acreedores el incentivo para controlar la toma de riesgos de los bancos. Por otra parte, se debe avanzar, frenándolo, en el tratamiento de la estructura oligopólica delsector bancario. El proceso de concentración en España y el resto de países europeos justamente va en la línea contraria.


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