Desde la heterodoxia

¡No es el Brexit, son los Bancos Centrales!

Durante las últimas semanas se han producido importantes caídas en los principales plazasbursátiles globales, muy especialmente en las europeas. Los medios de comunicación, analistas financieros y distintos gestores se han centrado en culpar al Brexit de las mismas, al mismo tiempo que nos avisan de los males que acecharán a nuestro país y a la Unión Europea si en las elecciones del 26J sale algo distinto al “establishment” actual. Sin embargo, son argumentos de corto plazo, que sí, que pueden generar incertidumbres y dudas, pero el trasfondo, la realidad subyacente, eslo que nos debería preocupar.

Ha tenido lugar un aumento de la propensión al riesgo de los inversores, pero en un contexto de empeoramiento de las condiciones económicas globales

En realidad desde 2010 los mercados bursátiles han experimentado importantes subidas, al igual que los mercados de deuda corporativa y otros activos de riesgo. También se ha producido un fuerte descenso en las primas de riesgo de los bonos periféricos respecto a Alemania. En definitiva ha tenido lugar un aumento de la propensión al riesgo de los inversores, pero todo ello en un contexto, especialmente en los últimos dos años, de empeoramiento de las condiciones económicas globales, de fuerte sobrevaloración de la mayor parte de los activos de riesgo, y un exceso de optimismo por parte de los inversores al sentirse protegidos por los Bancos Centrales.

Lo que en el fondo debería importar a los gestores y estrategas, más allá de ciertas anécdotas, es el cómo se encuentranlos mercados tras la manipulación por parte de los Bancos Centrales. Y es ahí, donde deberían surgirles ciertas dudas y preocupaciones. El mercado, en un contexto de clara  sobrevaloración bursátil, según modelos de valoración estratégicos (“overvalued”), ha tenido un comportamiento positivo para la actual situación del ciclo económico, con un sentimiento alcista (“overbullish”), y una dinámica interna (“overbought”) que acaba produciendo posteriormente fuertes correcciones de mercado.

Los Bancos Centrales como factor de riesgo

Cuando en 2008 estalla primero el mercado inmobiliario estadounidense, y después el resto de burbujas inmobiliarias alrededor del planeta, se inicia la actual recesión de balances, y la quiebra o insolvencia de la mayor parte del sistema bancario occidental. Sin embargo, en vez de aprender y corregir los desequilibrios, básicamente reducir y reestructurar el tamaño del sistema bancario acorde con la economía real, se inicia de nuevo una huida hacia adelante.

Los Bancos Centrales, guiados por Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, conocido en los mercados bajo el apodo “helicopter Ben”, aumentan el tamaño de sus balances considerablemente, bien financiando bancos zombis insolventes, o bien comprando en mercado secundario deuda pública o privada, y, si hiciera falta, bolsa. Se convierten así en la nueva centrifugadora del riesgo de mercado. Los inversores, en una fase donde el activo libre de riesgo no da nada, se sienten protegidos por los Bancos Centrales, como si compraran una opción put, y expanden su propensión al riesgo.

Como señala el estratega jefe del banco de inversión Nomura, Richard Koo, “el único camino en el que la expansión cuantitativa puede tener un impacto positivo en la actividad económica es si las autoridades monetarias compran activos del sector privado para aumentar el precio de los mismos, haciendo creer a la gente que es más rica, animándoles así a consumir. Se trata del efecto riqueza, denominado por Bernanke como el efecto de rebalanceo de carteras, pero cuyo impacto, asumido por el propio Bernanke, tiene un efecto muy limitado…”

Bernanke, al igual que los entusiastas defensores de la actual política monetaria, se olvidan de una de las pocas máximas que siempre se cumple en economía: la reversión a la media del crecimiento de la riquezaen relación al PIB. La riqueza nacional debe, y empíricamente ocurre, crecer en el largo plazo a la tasa de expansión del PIB. Ello quiere decir que si no se genera renta, al final las subidas artificiales de los mercados acaban corrigiendo, en definitiva, colapsando. Y obviamente no se está generando la renta prevista.

Los mercados financieros no son eficientes, ni los inversores racionales

Sobrevaloración: riesgo endógeno

Los mercados financieros no son eficientes, ni los inversores racionales. En definitiva, los agentes ni conocen, ni están de acuerdo sobre la distribución de probabilidad verdadera de las noticias futuras, de manera que los mercados en promedio no valoran correctamente los activos. Se guían por principios más primarios, “greed and fear”, avaricia y miedo.

En la literatura de las primas de riesgo bursátil existen distintos modelos de valoración a largo plazo de los activos financieros. Hace ya bastante tiempo que comparto con ustedes el de una de las gestoras estadounidenses más importantes, cuantitativa y cualitativamente del mercado, GMO (www.gmo.com), que cada mes publica las previsiones de rendimiento ex ante a largo plazo de distintos activos de riesgo, y que ustedes pueden consultar. Como pueden ver en el gráfico adjunto a este link, los rendimientos ex ante a largo plazo esperados para distintos bolsas mundiales son muy bajos, en el caso estadounidenses negativos, al igual que para los bonos. Por lo tanto no merece la pena a los precios actuales tomar riesgo de mercado. Y es esto lo que debería preocupar a los inversores, políticos y medios de comunicación. En este sentido, el estallido pleno de la actual burbuja generada por los Bancos Centrales es un riesgo endógeno, no contemplado por los economistas, y cuyos efectos agudizarían la actual debilidad económica.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba