No es nuevo que el colombiano James Rodríguez no está a gusto en el Real Madrid. El mediapunta, al que con la camiseta de su selección nacional le cambia el rictus, no halla sin embargo en la capital de España la continuidad deseada. Tras un gran primer curso en La Liga, su segunda temporada en el Bernabéu, en parte por sus propios errores extradeportivos, fue mediocre.

El de Cúcuta echa de menos tener un rol tan preponderante en su club como en Colombia, y su entorno más cercano no aprueba el trato crítico que en España se le dispensa a alguien que, en su país, es intocable. La crítica del entorno mediático del club y la opinión de un Zidane al que James no termina de convencer pueden catapultar al centrocampista lejos de Concha Espina. Y 'novias' no le faltan.

La última, según informan varios medios angloparlantes como ESPN o Eurosport, es el West Ham de Slaven Bilic, que jugará en Europa esta próxima temporada. Los 'Hammers' buscan un fichaje ilusionante para su mudanza al Estadio Olímpico de Londres, y estarían dispuestos a desembolsar ochenta millones de euros por el enganche sudamericano.

Por la mente de Florentino Pérez no pasa, por el momento, una negociación por el traspaso de uno de sus 'niños bonitos'. Los intereses comerciales del presidente son enormes con James, jugador que le abre un mercado de negocio extraordinario en varios ámbitos, por lo que no dejará escapar al muchacho así como así. Zidane, por su parte, exigirá el compromiso que no ha visto en él esta primavera. Si no, se precipitará el divorcio entre las partes.