Raboso se refiere a varios jugadores del Real Madrid que han cometido infracciones de tráfico graves y que, por tanto, han perdido los puntos de sus respectivos carnés de conducir y tienen que acudir a una autoescuela para recuperarlos.

"El primero en llegar a su centro fue el brasileño Marcelo, que se vio obligado a hacer el curso de recuperación total de puntos (24 horas de duración, un test y un coste oficial de 398 euros) tras ser cazado conduciendo su vehículo sin puntos", informa LOC.

"Según cuenta Raboso, el futbolista realizó hace dos años el curso 'como uno más' y mantuvo un comportamiento ejemplar. Además, no puso problemas a la hora de fotografiarse con algunas de las amistades y alumnos de Raboso, que es toda una celebridad en Ocaña", añade la publicación.

"Uno de los últimos en llegar a la Autoescuela Ocaña hace dos meses fue el canterano Álvaro Morata, que se presentó junto a su padre para realizar un curso de recuperación de puntos. El joven ariete le dedicó una elástica madridista al dueño", desvela también el suplemento de El Mundo.

En Madrid hay cientos de autoescuelas, pero esos futbolistas acuden a la de Ocaña, municipio de Toledo que dista 70 kilómetros de la capital de España. ¿Hacen de verdad ese largo camino de ida y vuelta para asistir a los pertinentes y obligatorios cursos de recuperación del carnet? ¿O van, se hacen la foto, regalan una camiseta firmada y ya está? Y encima, gratis.

El reportaje de LOC cita al propietario de otra autoscuela de la provincia de Toledo que ataca con dureza a su colega de Ocaña: "Es un pirata. Los jugadores van allí porque se hacen una fotito y no se quedan para hacer el curso. Y eso es completamente ilegal".