"Parece que no me conozcáis. Ya tenía planificado que no lo iba a hacer ganando o marcando un gol (al Real Madrid), tampoco el martes (Liga de Campeones ante el Atlético) lo haré y pronto veréis por qué. Aunque hubiéramos ganado y yo marcando un gol, que habría sido el mejor Periscope del mundo, no estaba previsto hacerlo. Va a haber un cambio de planes". El autor del discurso es Gerard Piqué, y responde a la pregunta que se hizo medio mundo tras la derrota del Barça en el Clásico: ¿Por qué no haces ahora un Periscope?

Periscope es una herramienta que, asociada a una cuenta de Twitter -empresa a la que pertenece-, permite transmitir en directo lo que está sucediendo en cualquier rincón del mundo mediante un teléfono móvil conectado a Internet (mediante datos del operador o a través de wifi).

El potencial de esta aplicación es enorme y su uso se ha popularizado tanto en los últimos meses que ha sido la tabla de salvación a la que se ha aferrado Twitter para frenar cierto estancamiento, incluso declive, de esta red social.

Precisamente ha sido Piqué el que le ha dado un considerable impulso a Periscope. Futbolista de un club -Barça- y una selección -España- de élite y pareja de Shakira -cantante colombiana de fama mundial-, sus vídeos han sido reproducidos en las televisiones de todos los continentes. Eso, además de los casi 6,5 millones de followers que el central catalán tiene en Twitter y los más de 400.000 que le siguen en Periscope.

Sin embargo, ahora que Piqué había creado una inusitada expectación a la espera de su transmisión después de cada partido, va y anuncia que se acabaron los Periscope. Y asegura que a hará otra cosa "nueva". No ha querido develar qué será, pero son más que fundadas las sospechas que apuntan hacia Facebook.

Gerard es amigo de Mark Zuckerberg, creador de Facebook, y uno de los grandes gurús de las nuevas tecnologías. Y resulta que a la mayor y más utilizada red social del universo le faltaba hasta hace poco tiempo una aplicación de vídeo que funcione como Periscope. Ya la tiene, se llama Facebook Live, y está en plena fase de expansión.

De hecho, la aplicación está disponible para los usuarios de Apple (Iphone y Ipad) y de Android desde hace poco más de un mes, pero hasta el momento solo en Estados Unidos. Si Facebook Live quiere dar el salto a Europa, Sudamérica y demás zonas del mundo donde el fútbol es el deporte rey, pocos embajadores más apropiados que Piqué.

Sería además una jugada sibilina de Zuckerberg. Un golpe muy duro para Twitter, casi la puntilla para una red social cuyo futuro no está del todo claro.