Primero fue el Gobierno municipal que preside Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, el que sembró serias dudas sobre la voluntad política de seguir subvencionando el GP de España de Fórmula 1 que se celebra en el circuito de Montmeló.

Cuando todavía no se ha aclarado la postura final y real de la representante de la plataforma Barcelona en Comú, en el otro extremo de la Península comienza a ser cuestionada la otra gran cita internacional del deporte del motor: el GP de España de MotoGP.

Así, PSOE, Izquierda Unida y Podemos han votado esta semana en el Parlamento andaluz en contra de garantizar la celebración del GP de MotoGP y la prueba de Superbikes en el cicuito de Jerez de la Frontera.

Lo que los partidos de izquierda no admiten es que se pague un canon anual a Dorna, empresa organizadora, de unos 5,7 millones de euros, de los cuales 3,7 millones los asume la Junta de Andalucía, mientras que los dos restantes los abona la empresa municipal Cirjesa.

PSOE, Izquierda Unida y Podemos abogan por renegociar a la baja -muy baja- ese canon, algo que Dorna debería admitir si no quiere quedarse sin una de sus carreras fetiche.

En la misma línea que sus compañeros autonómicos, el concejal de Economía del Ayuntamiento de Jerez, Santiago Galván, ha avanzado que "los eventos integrados en la Capital Mundial del Motociclismo tienen previsto un gasto con cargo al Circuito de 3,3 millones de euros". Galván añade que "sólo se han conseguido 450.000 euros de patrocinio y no en dinero, sino para realizar obras en el trazado".

El edil del PSOE va más allá y subraya que el circuito ha cerrado el año con unas pérdidas cercanas al millón de euros, "lo que pondría a Cirjesa en causa de disolución".

Según Galván, la Capitalidad del Motociclismo "no tenía ningún sponsor que aportara ni un euro para financiar las distintas actividades programadas", a pesar de que "había previsto eventos que costaban cerca de 2,5 millones de euros, entre los que destacan ya realizados los 67.661,47 euros del Paseo de la Fama o los 156.668 euros que costó la organización del campeonato del mundo de Freestyle celebrado el día de reflexión (sábado 23 de mayo antes de las recientes Elecciones Municipales)".

Como es habitual en cualquier enfrentamiento político, el PP tacha de falsos estos datos y replica asegurando que los números del proyecto Capital Mundial de Motociclismo son independientes de los del circuito.

Sin dinero público es muy difícil organizar pruebas de élite cuyo canon no puede ser abonado únicamente por patrocinadores privados. Podemos y los partidos, plataformas y coaliciones nacidos a su alrededor parecen tener claro que las prioridades de gasto en los organismos que gobiernan son otras. ¿Dejará España de ser una de las mecas mundiales de los deportes de motor?