El fracaso de la Superliga supone una piedra más en la difícil transición económica que tiene que afrontar el Barcelona tras el aterrizaje de su recién llegado presidente, Joan Laporta. Dentro del club blaugrana existen dudas de que se puedan afrontar los pagos pendientes a proveedores, otros clubes y futbolistas que corresponden el próximo mes de junio, según ha informado El País.

La ingresos que prometía la nueva competición aparecían en el horizonte como un salvavidas para un club muy tocado en el plano económico, puesto que acumularía una deuda a corto plazo que asciende a 730 millones (1.173 millones en total). Además, el fondo de maniobra negativo está por encima de los 600 millones y las pérdidas del ejercicio en curso podrían llegar a los 350.

Unos problemas heredados del pasado y que tendrá que resolver Joan Laporta, con la expectativa de una Superliga que multiplicara los ingresos del club desvaneciéndose. "Como presidente del Barça, está en una situación que ha heredado un club en unas circunstancias económicas te diría muy malas, muy negativas y que va a tomar la mejor decisión posible para el club. Si lo miro desde un prisma de jugador, yo te diría que no es positiva a largo plazo para el mundo del fútbol. ¿Queremos esto para el mundo del fútbol? ¿Que los Sevillas, Valencias, Evertons, Leicesters, Nápoles... desaparezcan? Porque esos clubes van a tender a valer cero", decía Gerard Piqué en una entrevista con Movistar+ grabada poco antes de que saltara por los aires la viabilidad del proyecto liderado por Florentino Pérez tras la desbandada de 10 de los 12 clubes que aparecían como fundadores.

A pesar de que Laporta aseguró en campaña electoral que entrar en la Superliga no entraba en sus planes, en el momento del anuncio del proyecto el Barcelona acabó figurando como uno de los 12 miembros fundadores. De hecho, se trata del único club junto al Real Madrid que no han renunciado, por ahora, al proyecto). Aún así, el nuevo presidente impuso una cláusula que permitía a la entidad salir del proyecto sin ningún coste si esta decisión no era refrendada por los socios compromisarios en la Asamblea.

“Imagino que Laporta ha cambiado de opinión cuando ha conocido los detalles de la Superliga”, dijo Xavier Vilajoana, exdirectivo en la junta de Josep Maria Bartomeu, que fue la que firmó la entrada del club azulgrana en el proyecto. Además, añadió: “La evolución del fútbol indica que estás dentro del sistema o el sistema te expulsa. El Barça, de todas maneras, no va de la manita del Madrid”.