El actual Barcelona Lassa de Georgios Bartzokas es el más perdedor del siglo XXI, incluso peor que el de la época en la que Dusko Ivanovic se sentó en el banquillo azulgrana y acabó destituido a mitad de la temporada 2007-08 por el bajo rendimiento del equipo.

El Barça actual acumula 19 derrotas (1 en la Supercopa de España, 5 en la ACB y 13 en la Euroliga) en 41 partidos (un 46,3%), la peor versión del equipo azulgrana desde que la ULEB creo la máxima competición continental en el año 2000.

En lo que podríamos denominar como la 'era moderna' del baloncesto, el Barcelona nunca había perdido tanto a estas alturas de temporada.

Hasta ahora, el Barça más perdedor del siglo XXI en la primera mitad de curso era el que dirigió Ivanovic la temporada 2006-07, con 14 derrotas (1 en la Supercopa de España, 8 en ACB y 5 en Euroliga) en los primeros 32 partidos (43,7%).

El técnico montenegrino logró salvar aquella temporada con la conquista de la Copa del Rey, pero ya no ganaría ningún titulo más con los catalanes.

En su primera campaña en el banquillo del Palau Blaugrana (la 2005-06), sus números no fueron mucho mejores, pues el Barcelona acumulaba, a estas alturas del año, 12 derrotas en 32 partidos (un 37,5%).

En la tercera de Ivanovic (la 2007-08), las 13 derrotas que acumuló en los 34 primeros encuentros (un 38,2%) -la última de ellas, en los cuartos de final de una Copa del Rey disputada en Vitoria- acabaron con su destitución el 14 de febrero de 2008.

Por aquel entonces, la estrella del equipo, Juan Carlos Navarro, había emigrado a la NBA y jugó aquella temporada en Memphis junto con Pau Gasol.

El relevo del montenegrino en el banquillo fue su segundo, Xavi Pascual, que jamás perdió tantos partidos en la primera mitad de curso como en los tres arranques que protagonizó Ivanovic.

De las ocho temporadas que Pascual empezó con el conjunto azulgrana, la peor fue la 2012-13, con un porcentaje de derrotas del 32,3% en los primeros 31 partidos (1 en la Supercopa de España, 6 en ACB y 3 en Euroliga). En aquella campaña, el Barcelona solo pudo ganar la Copa del Rey.

El mejor inicio del Barça de Xavi Pascual fue, en cambio, el de 2009-10, con solo 2 derrotas (1 en ACB y otra en Euroliga) en los primeros 32 partidos (un 6,2%).

Aquel fue el curso más exitoso del entrenador de Gavá en el Barça, al conquistar la Supercopa de España, la Copa del Rey y la segunda Euroliga en la historia del club. Solo se le resistió la Liga ACB.

En esta temporada 2016-2017, la primera sin Xavi Pascual y con Bartzokas liderando un nuevo proyecto, el Barcelona está batiendo todos los récords negativos.

Lastrado por las lesiones y con una de las plantillas con menos carácter y más descompensadas de la última década -ya se han fichado cinco refuerzos con el curso ya empezado- los azulgranas llevan una primera mitad de temporada para olvidar.

En la Supercopa cayeron, contra pronóstico, en la final, ante el Herbalife Gran Canaria, en la ACB suma ya 5 derrotas, pero su actuación en la Euroliga aun es más sangrante.

Y es que en Europa acumulan 13 tropiezos, 8 consecutivos como visitantes, una estadística que, con el nuevo formato de competición, le coloca lejos de los puestos de 'play-off'.

Pese a que el mal juego del equipo está alejando al público del Palau -el Barça es el peor en anotación (72,9) de los 16 equipos que juegan la máxima competición continental- desde el club no se plantean el relevo de Bartzokas.

Alegan que el técnico griego heredó la plantilla actual, que las lesiones no le han permitido trabajar con el equipo al completo los nuevos sistemas y que, pase lo que pase esta campaña, será el encargado de dirigir, en la próxima, al Barcelona Lassa.

Aunque lo importante no es como se empieza sino como se acaba, parece difícil que el conjunto azulgrana pueda enderezar, en un futuro inmediato, su situación actual.

El parche que tape algunas heridas, como pasó en el peor inicio de Ivanovic y Pascual, puede ser nuevamente la Copa del Rey, una competición al alcance, incluso, del peor Barça del siglo pues, al fin y al cabo, se trata de ganar tres partidos en apenas cuatro días.