Deportes ¿La 'pelea' a gorrazos entre Hamilton y Rosberg tendrá consecuencias en Mercedes a partir de ahora?

Este año ya no hay nada que rascar. Mercedes se proclamó campeón del mundo de constructores y Lewis Hamilton firmó su tercer título de Fórmula 1, así que las tres carreras que quedan sólo son trascendentes para engordar las estadísticas. El único grano que amenaza la excelente salud deportiva de la escudería germana es la capacidad de Nico Rosberg para encajar la superioridad de Lewis Hamilton.

Al piloto alemán no le hizo ninguna gracia la extrema agresividad de su compañero inglés en la salida del GP de Estados Unidos, cuando ambos coches se tocaron y Rosberg perdió la primera posición de la que partía. Luego, tras colocarse de nuevo en cabeza, un error suyo permitió el triunfo de Lewis y la consecuente obtención del campeonato.

Nico no asimiló bien todo lo sucedido en Austin, y el tenso incidente del intercambio de gorrazos entre ambos en el antesala de podio así lo demuestra. 

"En la salida Lewis no dejó espacio a Nico e incluso se tocaron. Es normal que Nico esté enfadado", reconoció Niki Lauda, presidente no ejecutivo de Mercedes. "Pero también podría haber ganado la carrera. Sin embargo, el error final fue suyo y eso duele diez veces más. Sobre la maniobra en la salida, tiene toda la razón. Lewis también lo entiende y se disculpó. Estas cosas pasan", añadió.

Toto Wolff, director del equipo germano, también defendió a Rosberg, pero sin atreverse a regañar a Hamilton: "Lewis probablemente fue demasiado duro, pero no es el momento de criticarlo. Es el campeón del mundo y muy merecidamente".

La duda estriba en saber si la herida abierta en el seno de Mercedes se cerrará. No tanto este año, con todo ya vendido, sino de cara al próximo Mundial. El piloto alemán tiene contrato hasta diciembre de 2016, así que no le queda otra que aguantar e intentar plantarle cara de nuevo a un compañero que ahora mismo parece muy superior.

La mala noticia para Mercedes es que el mal genio que exhibió Nico en Austin, algo nada habitual, se convirtiese en norma, incluso fuera más, y la convivencia fuera y dentro de la pista acabase afectando a los resultados deportivos de la marca de la estrella.

Una cosa es liarse en plan enfado infantil con una gorra, y otra tirarse los trastos a la cabeza a 300 km/h y jugándose valiosos puntos.    



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba